Blog de pensamientos, ejercicios de escritura y opiniones en más de 140 caracteres. No contiene imágenes explícitas (ver blog de imágenes), pero sí temas para ¿adultos? (18+): sexualidades, estereotipos, géneros, sexo, amor, relaciones, libertades, responsabilidades, erotismo. Si algo de esto va en contra de sus creencias, experiencias, pensamientos u opiniones personales, las de su religión, gobierno o sus padres, continúa leyendo bajo su propia responsabilidad o la suya.

Cajones

CRÍTICA SOCIAL Y AUTOREFLEXIÓN, GÉNEROS Y ANTIGÉNEROS, DERECHOS Y RESPONSABILIDADES, ELECCIONES DE VIDA, AMORES Y POLVOS, VIRGINIDADES Y EXPERIENCIAS, SENSACIONES Y SENTIMIENTOS, SATISFACCIONES E INSATISFACCIONES, ESTEREOTIPOS, ROLES, EROTISMO, TWITTERATURA, EVOLUCIONES, INVOLUCIONES Y REVOLUCIONES.

martes

SI DUELE, NO ESTÁ BIEN HECHO

En cualquier tipo de encuentro sexual, el dolor y la incomodidad me parecen innecesarios, a menos que eso sea justo lo que da placer y sea algo consensuado. Aunque creo que una de las prácticas más comunes y más mitificada en cuanto al dolor es el sexo anal. Si duele, no está bien hecho. Ni en el amor, ni en la cama.

Mucho se dice sobre que los hombres lo disfrutan más, que a las mujeres no les gusta, que es una obligación más de la esposa o algo que se le pide sólo a una profesional, que se puede usar como método anticonceptivo, que es de "gays" (así, con carita de asco), etc, etc. Me cansé de escuchar historias de problemas físicos derivados del sexo anal por “mala praxis”, de médicos que no dan respuestas claras sobre las consecuencias y los cuidados necesarios, de personas que se dejan lastimar por sus propias parejas, de personas que consideran que la persona penetrada VA A SENTIR TANTO PLACER COMO DOLOR, y lo dicen como un rezo, justificando los desastres que hacen en el cuerpo y la mente del otro, presionando indirectamente al otro a que sienta el “dolor” como una normalidad y que se quede quieto y se deje hacer, lo esté disfrutando o no.


NO significa NO. Como no a todo el mundo le gusta el sexo anal lo esperable no es la presión del@ compañer@ sexual sobre este tema, tanto si el otro no quiere porque no lo ha tenido nunca como si no quiere porque sus experiencias pasadas fueron malas o porque realmente no siente placer.No se descarta a un@ compañer@ sexual porque no COMPARTE los gustos propios. Se descarta a un@ compañer@ sexual porque no RESPETA los gustos propios.


Tanto se habla de perversiones sexuales (y durante cuánto tiempo estuvo el sexo anal considerado como una de ellas) cuando creo que no hay peor perversión que convencer al otro de que le dolerá para poder hacer un mal trabajo y evitarse responsabilidad moral por el acto. “No es problema del que penetra, es problema del penetrado”. Nada más y nada menos que las bases de una sexualidad arcaica, simbólicamente violenta e insatisfactoria; y caldo de cultivo para las tan evidentemente distintas “percepciones de género” sobre este tema. Caer en consideraciones del tipo el género o el estado civil incide en la intensidad del gozo o rechazo del sexo anal me parece una tontería. Se comparta con un compañer@ sexual de toda la vida o de unas pocas horas los principios de higiene, cuidados propios y del otro y respeto mutuo deberían ser los mismos. Ahora, si a te gusta el oral con tu mujer, el anal con tu dentista y el vaginal con tu vecina, eso ya es otra cosa.

Tanto hombres como mujeres y otros disfrutan el sexo anal. No le busco ni los pros ni los contras, le busco el placer y la experiencia de conectarse con el otro de otra manera. Tener sexo con alguien es, de por sí, un acto de confianza. Tener sexo anal con alguien podría ser, entonces, un doble acto de confianza.

No considero que la opinión esté dividida entre hombres que quieren penetrar analmente y mujeres que no se dejan. Estoy convencida que pasa lo mismo con muchas mujeres que quieren penetrar analmente y hombres que no se dejan. El ano masculino sigue siendo uno de los mayores tabúes de nuestra sexualidad postmoderna. Paradójicamente, ya que supuestamente su punto G se encuentra dentro del ano. Ahora que ellos han descubierto el punto G femenino las mujeres tienen que dejar que jueguen con él, pero no se espera de ellas que hagan lo mismo con su versión masculina. 


¿Por qué en vez de estar siempre justificando las diferencias de gustos en la cama en el género, estado civil u orientación sexual propios o del otro no nos dejamos de joder, aprendemos a conocernos a nosotros mismos y al otro, a respetarnos y hacernos respetar, y a disfrutar? 

Porque en la vida todas las personas son diferentes y el sexo (¿anal?, en este caso) es sólo una parte de esa vida.  El placer y el buen sexo pueden contribuir a mejorar la calidad de vida… o el dolor y el mal sexo pueden contribuir a empeorar la calidad de vida. De hombres, mujeres y otros.

El sexo anal es uno solo, no todo el mundo tiene pene, pero todo el mundo tiene ano. En un mundo lleno de culos y corazones rotos, no seamos ni lo uno ni lo otro.


DISCLAIMER: Lo que van a leer parte de mis conocimientos y creencias sexuales, que son mías y no tienen por qué generar acuerdo o desacuerdo. No aconsejo, no educo, no pretendo incitar a nada. Tampoco comparto mis acciones, orientaciones ni gustos sexuales personales por éste ni ningún otro medio. El que después de leer esto se sienta tentado a preguntar: ¿Haces sexo anal? O ¿Cómo es el tamaño de tu esfínter? no recibirá ninguna mano virtual de mi parte a su ejercicio de masturbación mental. Mi opinión no representa ni la mirada masculina, ni la mirada femenina, ni la mirada heterosexual ni la mirada homosexual sobre el tema. Es sólo mi mirada.


(Reeditado 2010 sobre debate con @penequotes) .



  Safe Creative #1404230640910