Blog de pensamientos, ejercicios de escritura y opiniones en más de 140 caracteres. No contiene imágenes explícitas (ver blog de imágenes), pero sí temas para ¿adultos? (18+): sexualidades, estereotipos, géneros, sexo, amor, relaciones, libertades, responsabilidades, erotismo. Si algo de esto va en contra de sus creencias, experiencias, pensamientos u opiniones personales, las de su religión, gobierno o sus padres, continúa leyendo bajo su propia responsabilidad o la suya.

Cajones

CRÍTICA SOCIAL Y AUTOREFLEXIÓN, GÉNEROS Y ANTIGÉNEROS, DERECHOS Y RESPONSABILIDADES, ELECCIONES DE VIDA, AMORES Y POLVOS, VIRGINIDADES Y EXPERIENCIAS, SENSACIONES Y SENTIMIENTOS, SATISFACCIONES E INSATISFACCIONES, ESTEREOTIPOS, ROLES, EROTISMO, TWITTERATURA, EVOLUCIONES, INVOLUCIONES Y REVOLUCIONES.

domingo

Mujeres Machistas

Las personas más machistas que tuve el desagrado de cruzarme en el camino no venían, como sería de esperarse, en envase masculino, sino femenino.

Seguimos pensando que si un hombre no es agresivo y no trata a la mujer que tiene a su lado como un ser inmediatamente inferior, es un dominado.

Seguimos pensando que si una mujer está sola, está desprotegida y siempre quiere tener compañía. Y que cuando una mujer tiene compañía, lo hace para adquirir protección y pierde su voz y voto, al menos en situaciones públicas.

No queremos ver que hoy un gran porcentaje de hombres, mujeres y otros están ejerciendo o buscando ejercer la igualdad de género en sus formas de relación. Y cuando lo vemos, lo rechazamos con todas las fuerzas que nos da nuestra programación cultural y con todo el poder que nos da formar parte de una mayoría.

Y le hablo a Uds., a todas Uds., y hasta a lo poco de mujer machista que hay en mi interior, que es poco, pero a través de años de escolarización y socialización también tengo: nos quejamos de lo que nosotras mismas producimos y/o reproducimos.

Cada vez que aceptan ser mantenidas económicamente, de lo chiquito (el transporte, una cena o la tarifa del hotel alojamiento) a lo grande (la casa, los hijos, el pan de cada día).

Cada vez que se niegan, pudiendo hacerlo, a mantener al otro económicamente de forma transitoria y de acuerdo a situaciones de crisis económica, financiera, laboral, de forma menos transitoria, porque queda por fuera del rol de poder establecido.

Cada vez que se quejan de la distribución del trabajo hogareño por roles de género con personas ajenas a la relación en la que se acordaron tácitamente esos roles.

Cada vez que le das la razón al marido que pega, al padre o padrastro o hermano o hermanastro que viola a las mujeres de su familia, cada vez que aceptas un piropo por decisión propia e intentas convencer a otras mujeres de que los acepten también porque tú lo haces, cada vez que preguntas ante una situación de violación de espacios personales ¿qué tenías puesto?, cada vez que manifiestas tu mala onda cuando una mujer elige separarse más que de una persona o una familia, de una situación de violencia física, emocional, espiritual o económica con nombre/s y apellido/s.

Cada vez que das por sentado que todas las mujeres cocinan, planchan, lavan, tienen o quieren tener hijos, están o quieren estar en matrimonio, que son heterosexuales, que le dan el mismo valor casi económico a la virginidad y lucran con su pérdida.

Cada vez que eres incapaz de contener tu malcogimiento ante personas que se aman (sean del género, orientación sexual y edad que sean) porque se desenvuelven en un esquema de poder que busca la igualdad y no el sometimiento de uno de los dos.

Ustedes (nosotras) son (somos) el engranaje en el que se apoya y reproduce de generación en generación la injusticia social de género, no los hombres.
No solamente porque acatan, sino porque siguen pariendo hijos a este mundo machista y les siguen enseñando a encajar machistamente en el mundo. Y se sienten con el derecho de enseñarle lo mismo también a aquellos que Uds. mismas no han parido. Y maltratan a los hombres no machistas (que los hay), a las mujeres libres y a los otros por no entrar en su esquema de pensamiento. Claro, desde su lugar aceptado de subalternas en un sistema machista y probablemente, de algún hombre machista presente o pasado (padre, esposo, ex-esposo o tutor).

No les deseo el mal, pero el bien que yo les deseo, para Uds. es el mal. Porque les deseo igualdad.

martes

Más sobre acoso (sexual o de género) callejero (Traducción)

Traducción de fragmentos relevantes del artículo de Soraya Chemaly para Huffington Post Septiembre/Noviembre de 2013 Street Harassment: Is a Man Running Over a 14-Year Old Girl for Refusing Sex Serious Enough? En  No soy una chica cosmo por Irene Abreu para Tantras Urbanos

Yo, otra vez, ya es tiempo de otro artículo al mejor estilo TOMEN EL ACOSO CALLEJERO EN SERIO, POR FAVOR.

Recibir una oferta para tener sexo con un desconocido en plena calle, según muchos de los comentarios recibidos en artículos sobre el tema, es una especie de cumplido, es parte de salir a la calle, aprender a relacionarse y experimentar las diferencias en las relaciones entre hombre y mujer, sino el resultado directo de vestirse como una prostituta. 

Si la mujer dice no, ¿qué interpretamos desde nuestra percepción normativamente machista que constituye una amenaza? ¿La oferta, la no aceptación de un no como respuesta, las acciones que se dirijan después a modificar ese no a toda costa?

El caso citado en este artículo corresponde a una situación de acoso callejero llevada al extremo.

Y estarás pensando, ese hombre simplemente estaba loco, esta situación de violencia (de género) particular no tiene nada que ver con el acoso callejero, no puedes relacionarlo. Pero, ¡sí, puedo!

Ese hombre se detuvo a hablar con una mujer que desconocía, sin saber ni importarle si ella estaba interesada en hablar con él, le dijo lo que pensaba de ella y le pidió lo que quería que hiciera.
Claramente, él pensó que esto estaba bien, o no lo habría hecho en primer lugar. Eso no es locura, eso es derecho adquirido. Es el mismo principio que aplican hombres que se sienten con derecho a decirte que sonrías, a ofrecerte llevarte en su coche o a solicitarte sexo oral. Y eso sin empezar a hablar del manoseo o apoyo en público que puede ser simultáneo, anterior o posterior al intercambio de palabras.

Bueno, pero nada de esto es algo tan grave, me comentan. Excepto que este hombre se animó a ir más allá, como suele ser el caso. Cuando ella dijo NO, él simplemente la agarró. Cruzó una línea que necesita seriamente volver a ser dibujada. "Agarrar" a alguien no debería ser la "línea roja" que delimite las normas de civilidad y el acceso seguro al espacio público.

El hecho de que la mujer pueda operar de forma libre e independiente en los espacios públicos es un avance histórico relativamente reciente, producto de cambios en el orden social.
Escuchamos casos similares constantemente. Y los que no escuchamos deben de ser muchos más.Y no olvidemos que somos un gran mundo feliz y que esta dinámica de relación es recurrente en distintas partes y en distinto grado. Si este hecho hubiera pasado en India, los comentarios hubieran sido ¡Qué horrible lugar es ése para ser mujer! Y lo es. Pero no pasó en la India y aún así nos sentimos más inclinados a pensar que ese hombre es un lunático a pensar que es peligroso aunque no esté mentalmente desequilibrado, que simplemente se siente con el mismo derecho que otros millones de hombres que abusan de niñ@s, adolescentes, mujeres y diversos (otros) cada día.

 Para mujer, niñ@s, adolescentes y miembros de la comunidad LGTB, agregando raza y clase social a esta ecuación, el riesgo de sufrir abuso es muy superior al que perciben los hombres heterosexuales que generalmente participan en este tipo de comentarios. Pareciera que el tema del acoso callejero tiene sentido nada más si estás dentro del campo del feminismo extremista.

Cuando alguien te para en la calle para expresarte una opinión, porque ¡lindo trasero! es sencillamente eso, una opinión (no solicitada), dispara toda clase de preguntas sobre posibles desarrollos de la situación: ¿Estoy en peligro? Por su forma de vestir y actitud no pareciera que podría llevar un arma. ¿Cómo reacciono? ¿Si me voy, me seguirá? ¿Debo permitir que se salga con la suya, compartirme ese comentario insultante sin ningún tipo de repuesta por mi parte?
Muchas personas pasan por este proceso de pensamiento-acción varias veces a la semana o al día. Si eres un hombre y recibes este tipo de opinión sobre tu cuerpo, nadie te preguntará qué llevabas puesto. Es más común que los hombres reciban "opiniones" sobre sus ideas políticas antes que sobre su cuerpo, su estado de ánimo o su forma de vestir.

Mientras que el acoso público motivado por racismo, homofobia, transfobia o clasismo (una forma deplorable de acoso de los que el hombre puede ser víctima y muchas veces perpretados por mujeres) es reconocido como una conducta socialmente inaceptable, el acoso callejero del hombre hacia la mujer motivados por desigualdad de género y machismo aún no lo es. En realidad, como toda forma de acoso, es intimidación motivada por una situación de poder y falta de respeto. 

No consideramos, además, las experiencias de las personas discapacitadas. Por ejemplo, las mujeres en silla de ruedas tienen que prestar atención para no toparse con hombres que les apoyan los genitales en la cara. Una arquitectura de la agresión convierte a las mujeres con discapacidad aún más vulnerables al acoso callejero y la posterior violencia potencial. Y ante estos casos el comentario machista es que tendrían que estar agradecidas de recibir algún tipo de atención en su condición.

Los asaltos sexuales, que pueden comenzar con distintos tipos de acoso callejero "inofensivo" (piropos, tacto no solicitado) deben ser entendidos como crímenes de odio. Pero sólo cuando se comete uno de estos crímenes nos vemos como sociedad obligados a reconocer el odio y la cultura del machismo que los han alimentado. Pero todavía no aceptamos el hecho de que un hombre le grite a una mujer, la siga, le proponga cosas y ante la negativa, se sienta con derecho a tocarla, lastimarla o matarla es un crimen de odio de género. Seguimos inventando excusas.

Muchos casos de acoso callejero escalan hasta convertirse en formas de violencia mayor. Es hora de entender que el acoso callejero es inaceptable en todas sus formas. ¿Por qué enfocarse en los casos extremos? Porque son el resultado de la misoginia cotidiana.

Mientras que los movimientos anti-acoso callejero están poniendo su granito de arena para crear consciencia y comprensión sobre las dinámicas de poder encubiertas, informar sobre el problema no logra llegar hasta la raíz del mismo. Este no es un tema para criminología, es una tema sobre cultura. Tenemos problemas estructurales de masculinidad tóxica y violencia de géneros. El acoso callejero no está aislado de estos problemas y no se trata de casos esporádicos de hombres degenerados.

Si tu forma de seducir o coquetear provoca repulsión y rechazo en la persona que intentas seducir o con quien intentas coquetear, tienes que parar y encontrar nuevas formas de hacerlo. Sólo porque los intercambios no deseados de hombres hacia mujeres han sido normalizados socialmente, eso no quiere decir que estén bien.

domingo

Conversación

Saber seleccionar los temas Temas de conversación es una habilidad oral no sexual que está subestimada, casi tanto como lo estuvieron las habilidades orales sexuales durante años.

Se dice que de religión, política y dinero nunca hay que hablar, porque suelen traer discordia. En algún punto, nunca podremos ponernos de acuerdo en si creer o no creer o en qué creer y en qué no; sacamos el político (incorrecto) que todos llevamos dentro como si nuestra opinión tuviera verdadero poder de acción ; y dinero, nunca falta a quien le falta, a quien le sobra, a quien le sobra porque al otro le falta, a quien le gustaría que le sobrara y a quien le gustaría que le faltara al otro.

Se dice que los temas más seguros para entablar conversación son el clima, música y entretenimiento, deportes y actividades de tiempo libre y... el clima. Pero si nos acostumbramos a ejercitar nuestra labia de forma acotada y a  ampliar nuestro vocabulario en áreas limitadas, pronto iremos dejando partes completas de nuestro ser mudas. Como cuando en la cama pospones siempre la misma práctica por incómoda, dolorosa, porque la practicabas con un ex o solamente por ser un desafío demasiado grande hasta el punto de que te olvidas de ella y pierdes completa capacidad para realizarla.

Vida amorosa, decisiones y estado de pareja, relación con hijos/padres/hermanos/familiaelegida, gastos, son para mí igual de inconvenientes y aunque son temas profundos sólo pueden ser tratados con los otros de forma muy superficial, generalmente atrayendo opiniones no solicitadas como una pedicuría fresca atrae a los fetichistas de pies.

Salud, viajes, estudio, planes a futuro, gustos y motivaciones de vida son temas que en la punta del iceberg suelen compartirse en diferentes ámbitos y tanto con personas conocidas como con completos extraños, pero en los que, si ahondamos, incurrimos generalmente en momentos incómodos, preguntas indeseadas y sobreexposición personal.

Sexualidad tradicionalmente suele no estar entre los temas preferidos para dialogar durante las comidas pero por elección (más que por suerte) estamos logrando sacarnos el pepino del culo para hablar de sexo honesta, respetuosa y públicamente mientras comemos (ensalada de pepino) o en cualquier momento y lugar.

Aún así, hay ciertos temas de cama que son privados, sobre todo si involucran a otro/s que podrían no desear ser compartidos a otro/s que no conocen en formato de experiencia sexual con nombre y apellido. Si alguien no está entre tus sábanas, no tiene por qué enterarse de tus asuntos de cama. Si alguien está entre tus sábanas, sabe lo que tiene que saber sobre ellos. Aunque tampoco tiene por qué saber TODO lo que hay que saber sobre ellos.

Sospecho que, hoy por hoy, la incapacidad para comunicarnos respetuosamente, aceptando ese momento en que solamente se puede agree to disagree sin importar el tema que conversemos, es una forma más de malcogimiento.

Tocamos al otro con palabras, pero a veces lo tanteamos más de lo que desea, lo golpeamos o cacheteamos, lo acariciamos bruscamente, lo pokeamos hasta el cansancio o el nerviosismo.

La charla, como la cama, se puede disfrutar de a uno o de a más. Si es de a uno, es un monólogo (del intelecto o del cuerpo). Si es de a más, ya es una forma de sociabilización en sí misma, en la que entran en juego esquemas de poder igual que durante el acto sexual. Quien tiene la palabra, quien la da. Quien respeta los turnos, quien no lo hace. Quien te la mete sin pedir permiso, quien siempre quiere tenerla adentro, quien la saca antes de que termines, quien te repite siempre lo mismo hasta aburrir (como si haciéndolo lograra conseguir la razón o el orgasmo).

Una buena conversación, como un buen polvo, requiere lubricación y hasta el uso de algún tipo de método de barrera para protección contra riesgos. Los riesgos son distintos, pero que los hay, los hay.

En la cama conversamos con el cuerpo y somos capaces de entender el largo silencio de los espíritus como parte de otra conversa que llevamos toda la vida teniendo en otro espacio/tiempo en donde las palabras son innecesarias.

Cuanto más conversemos con el cuerpo, menos palabras necesitaremos. Cuanto más conversemos con palabras, más palabras necesitaremos.

martes

El saludo de la buena vida

Un día (post-moderno, en una sociedad capitalista) está hecho de adioses y bienvenidas.

El tiempo está adecuadamente fraccionado en fragmentos pagables, cobrables, monetizables.

El placer, que es atemporal, se nos escurre entre las uniones invisibles que separan las horas.

Nadie nos paga por sentir placer, nos pagan por dejar de sentirlo voluntariamente.

Pagamos con nuestra vida el tiempo que perdemos, pero no queda claro qué tiempo se pierde para el placer ni qué tiempo se pierde para el dinero. Ni que pérdida nos duele más.

Tener que cumplir ciertas funciones sociales, ciertas responsabilidades globables, ser de cierta utilidad social, nos obliga a dejar a los que amamos con la esperanza de volver a encontrarlos siempre en el mismo lugar.

De nuestros seres (a veces no tan) queridos nos despedimos siempre con la idea de que vamos a volver a su lado. Y, a veces, con la esperanza de no tener que hacerlo.

Si pudiéramos despedirnos siempre como si nunca fuéramos a volver a vernos, tal vez sería como si nunca nos hubiéramos ido.

Dejamos en el otro una impresión profunda, una presencia de espíritu, que no necesita mensajes de texto ni llamadas para recordarse su lugar.

Si pudiéramos reencontrarnos siempre como si fuera no la primera vez que nos vimos, sino la primera vez que nos conocimos, nunca podríamos volvernos extraños para otros ni para nosotros mismos.

Extraños porque extrañan lo que conocían de sí que ahora les es extraño extrañar.

Un beso, un abrazo, una caricia, una mirada, un gesto, una palabra de aliento (la que el otro necesita escuchar aunque sea la que temas decir), un te quiero, dicho o hecho, algo escrito en un papel, la respuesta a una pregunta antigua,

La buena vida es más barata de lo que nos quieren hacer creer (o de lo que nos están cobrando).

El saludo de cada día puede aportar un 90% de los nutrientes emocionales que necesitamos para mejorar nuestra calidad de vida sentimental. (Dato basado en una dieta de 2000 calorías afectivas diarias. Chequear necesidad de acuerdo a sus propios requerimientos).

Muchas veces el placer y el cariño de cama no alcanza para llenar todo el vacío que llevamos colgando dentro, como armarios con perchas sin usar.

Y tú, ¿estás dando y recibiendo el o los saludos de la buena vida?

Recuerdos húmedos (para SheePlay)


Nuestros cuerpos no paraban de sudar, mojarse y retorcerse de excitación. Nuestros ojos se encontraban y desencontraban como con miedo a inundarnos la mirada. No existía límite entre tu ser y el mío. Nada estaba prohibido. Fuimos uno, dos, miles, enamorados, o tal vez no tanto; apasionados, pura esencia, apenas prestando atención a nuestros cuerpos, simples vehículos del placer y la comunión de nuestros seres. Te conocí, te descubrí, te amé sin amarte… todas y cada una de aquellas noches. 
Hoy no te tengo, pero cada vez que mis dedos encuentran el camino a mis profundidades, de forma casi casual pero no del todo impredecible, no siento anhelo, no siento soledad, no siento celos. Siento que aquel momento que compartimos juntos se reproduce, vive todavía hoy en mí, en cada orgasmo que le dedico, en cada pensamiento erótico que se derrite en mi piel, como buscando aún sensaciones agradables en las huellas de aquello que tuvimos.
Safe Creative #1403160368741

Fotohistoria en revista en línea de seis entregas SheePlay (2012).

domingo

Adjetivos subjetivos

Los adjetivos calificativos tienen la función de señalar las características del sustantivo al que acompañan. Pero no olvidemos que todo adjetivo calificativo es subjetivo. Las connotaciones positivas, negativas o neutrales que socialmente adosamos a cada palabra con la que elegimos describir a alguien o a algo son transmitidas por la cultura predominante de una época específica y aceptadas por nosotr@s. Estos adjetivos califican moralmente desde una moralidad ajena (¿De quién?) que nos ha enseñado previamente o nos viene enseñando cómo ser señalad@s y cómo señalar al otro.

De alguna manera, nos han hecho creer que:

cuando se está vendiendo, caro es mejor que barato, pero cuando se está comprando, barato es mejor que caro. Y cuando se elige pagar por sexo, y cobrar por sexo, toda ley de mercado queda fuera de lugar; resulta que es mejor pagar caro y cobrar caro

que es mejor ser flac@ que gord@, alt@ que baj@, lind@ que fe@.

que si estamos corriendo una carrera, es bueno ser rápid@, pero que en la cama es preferible no serlo tanto, no sea cosa que la consideren a una, puta y al otro, un eyaculador precoz.

que tener la piel blanca es mejor que tener la piel negra.

que basta con ser rico económicamente y que económicamente es la única forma de ser pobre.

que para ser aceptable, un pene tiene que ser grande, y una vagina, estrecha.

que ser buen@ es distinto de ser mal@, o sea que no son los dos una forma vacía de categorizar a las personas.

que no es lo mismo una mujer madura que una vieja, y que cuando un príncipe azul se jubila se transforma en un viejo verde.

Usemos los adjetivos de manera consciente, no dejemos que la sociedad nos use como calificadores inconscientes.

Yo no te califico de ninguna forma, dejo que te descalifiques sol@.


martes

¿Para qué me quieres?

Cuando me pongo melancólica, me acuerdo de los momentos en que esta cuenta llegaba al límite de tuits diarios en un abrir y cerrar de ojos. Y recuerdo cosas como ésta:

Y si jugamos con un hashtag que diga #QuieroAPelvicaPara » hacer un trio!! via @Atandote @brandonricardok

Mis pelvicadas han tomado vida propia y ya no son mías, son nuestras. ¡Están vivas!
 
Ante tanta pasión no puedo menos que decir… piernas abiertas.

Y me pregunto… ¿sí o sí hace falta ser hombre para fantasear con una mujer?

  Me gusta, me asusta, me hace pensar, me toca, me halaga, me sorprende, me enciende las teclas (no digo cuales)…

Mis ojos están deleitándose con tanto deseo y pensamiento sexoso hacia mi persona(je).

Con que me quieran me basta. Porque los cariños que siempre les mando van desde mis entrañas. Y ellas no mienten.

Ay, mis pèlvicos, esto ya es una orgía de letras. (Se sonroja).

Si llego a mojarme, tendré que dejar de tuitear y… bueno, dedicarles un mimo no tan escrito a todos por sus caricias escritas.

Esta pelvicada  se autodestuirá en una implosión orgásmica en unos pocos tweets más…

Les corto el polvo textual, mis pèlvicos, si alguien se quedó con ganas de hacerme algo déjeme el tweet que le doy RT más tarde. Je, je.

Me sorprenden, miren que dejarme sin palabras a mí, es casi tan difícil como que se me agoten las ganas de coger. Uff.

Bueno, mis pélvicos, le han dado alegría a mi cuerpo textual, tal vez debería cambiarme de Lola a Macarena. Je, je. Gracias por los mimos.

Y sí, tuve que cerrarlas, porque ya les leía con las piernas apretadas.

Gracias @Atandote @Te_Ame_Te_odio @bixsann @hwhit09 @JMdelaR @AnthonRoos @GabrielWG @ValeriadeR @gdavidortiz @allencord @Naivisef @KangryJJ @EAEAKORN @blueeyes2359 @TUCASIYO @estoyyasabes @HPdice @rumpelstinkie @tu_charro_negro y a todos y todas l@s que se rieron conmigo, me hicieron mimos escritos por tweet o DM ese día. Cariños.


Quiero a @pelvica para...
 
 abrirle las piernas y tuitear al mismo tiempo…

 Que me espere en la cama con las piernas abiertas

prender mi boca de su sexo delicioso y me instruya en el arte de darle intenso placer

 practicar las escenas de Trópico de Capricornio que Miller se imaginó

 que me viole

 Untarla de Nutella y quitarsela con la lengua

Que me haga sexo oral… Por ella me vuelvo pasiva !

 oler su piel junto al mar y desnudar su cuerpo para cubrirlo con el mio

 ser su hombre anonimo aunque dure solo el RT

 abrirle el universo en un jacuzzi, ¿Quihubo novatos?, superen mis poderes.

 ensuciar mis Sabanas !

 Perderme en el placer infinito de orgasmos compartidos y besos humedos divididos sobre su piel.

 que le enseñe a mi futura novia el arte de seducirme con dos palabras

 que me enseñe a dominar el erótismo

 todo lo que has visto en una buena porno

 cosas que no me atrevo a decir

 para saber, si su erotismo es tan profundo, como he llegado a creer..

que le diga a uno que otro ignorante que el punto “g” no es una banda de los 80s

 Que maneje el control remoto de mis bolitas chinas !

 que me haga suya mientras me cuenta una historia…

 SACIARME…

 llevarla del cielo al infierno con mi lengua

  que me haga sentir su orgasmo en 140 caracteres

acabarme sus labios y luego darle un beso en la boca

que Victoria que guarde sus secretos. No ella.
 todo lo que se ha dicho, lo q falta x decir y para todo lo q nuestras mentes imaginen… Para eso!



(Reeditado Octubre de 2011)