Blog de pensamientos, ejercicios de escritura y opiniones en más de 140 caracteres. No contiene imágenes explícitas (ver blog de imágenes), pero sí temas para ¿adultos? (18+): sexualidades, estereotipos, géneros, sexo, amor, relaciones, libertades, responsabilidades, erotismo. Si algo de esto va en contra de sus creencias, experiencias, pensamientos u opiniones personales, las de su religión, gobierno o sus padres, continúa leyendo bajo su propia responsabilidad o la suya.

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CRÍTICA SOCIAL Y AUTOREFLEXIÓN, GÉNEROS Y ANTIGÉNEROS, DERECHOS Y RESPONSABILIDADES, ELECCIONES DE VIDA, AMORES Y POLVOS, VIRGINIDADES Y EXPERIENCIAS, SENSACIONES Y SENTIMIENTOS, SATISFACCIONES E INSATISFACCIONES, ESTEREOTIPOS, ROLES, EROTISMO, TWITTERATURA, EVOLUCIONES, INVOLUCIONES Y REVOLUCIONES.

domingo

Conversación

Saber seleccionar los temas Temas de conversación es una habilidad oral no sexual que está subestimada, casi tanto como lo estuvieron las habilidades orales sexuales durante años.

Se dice que de religión, política y dinero nunca hay que hablar, porque suelen traer discordia. En algún punto, nunca podremos ponernos de acuerdo en si creer o no creer o en qué creer y en qué no; sacamos el político (incorrecto) que todos llevamos dentro como si nuestra opinión tuviera verdadero poder de acción ; y dinero, nunca falta a quien le falta, a quien le sobra, a quien le sobra porque al otro le falta, a quien le gustaría que le sobrara y a quien le gustaría que le faltara al otro.

Se dice que los temas más seguros para entablar conversación son el clima, música y entretenimiento, deportes y actividades de tiempo libre y... el clima. Pero si nos acostumbramos a ejercitar nuestra labia de forma acotada y a  ampliar nuestro vocabulario en áreas limitadas, pronto iremos dejando partes completas de nuestro ser mudas. Como cuando en la cama pospones siempre la misma práctica por incómoda, dolorosa, porque la practicabas con un ex o solamente por ser un desafío demasiado grande hasta el punto de que te olvidas de ella y pierdes completa capacidad para realizarla.

Vida amorosa, decisiones y estado de pareja, relación con hijos/padres/hermanos/familiaelegida, gastos, son para mí igual de inconvenientes y aunque son temas profundos sólo pueden ser tratados con los otros de forma muy superficial, generalmente atrayendo opiniones no solicitadas como una pedicuría fresca atrae a los fetichistas de pies.

Salud, viajes, estudio, planes a futuro, gustos y motivaciones de vida son temas que en la punta del iceberg suelen compartirse en diferentes ámbitos y tanto con personas conocidas como con completos extraños, pero en los que, si ahondamos, incurrimos generalmente en momentos incómodos, preguntas indeseadas y sobreexposición personal.

Sexualidad tradicionalmente suele no estar entre los temas preferidos para dialogar durante las comidas pero por elección (más que por suerte) estamos logrando sacarnos el pepino del culo para hablar de sexo honesta, respetuosa y públicamente mientras comemos (ensalada de pepino) o en cualquier momento y lugar.

Aún así, hay ciertos temas de cama que son privados, sobre todo si involucran a otro/s que podrían no desear ser compartidos a otro/s que no conocen en formato de experiencia sexual con nombre y apellido. Si alguien no está entre tus sábanas, no tiene por qué enterarse de tus asuntos de cama. Si alguien está entre tus sábanas, sabe lo que tiene que saber sobre ellos. Aunque tampoco tiene por qué saber TODO lo que hay que saber sobre ellos.

Sospecho que, hoy por hoy, la incapacidad para comunicarnos respetuosamente, aceptando ese momento en que solamente se puede agree to disagree sin importar el tema que conversemos, es una forma más de malcogimiento.

Tocamos al otro con palabras, pero a veces lo tanteamos más de lo que desea, lo golpeamos o cacheteamos, lo acariciamos bruscamente, lo pokeamos hasta el cansancio o el nerviosismo.

La charla, como la cama, se puede disfrutar de a uno o de a más. Si es de a uno, es un monólogo (del intelecto o del cuerpo). Si es de a más, ya es una forma de sociabilización en sí misma, en la que entran en juego esquemas de poder igual que durante el acto sexual. Quien tiene la palabra, quien la da. Quien respeta los turnos, quien no lo hace. Quien te la mete sin pedir permiso, quien siempre quiere tenerla adentro, quien la saca antes de que termines, quien te repite siempre lo mismo hasta aburrir (como si haciéndolo lograra conseguir la razón o el orgasmo).

Una buena conversación, como un buen polvo, requiere lubricación y hasta el uso de algún tipo de método de barrera para protección contra riesgos. Los riesgos son distintos, pero que los hay, los hay.

En la cama conversamos con el cuerpo y somos capaces de entender el largo silencio de los espíritus como parte de otra conversa que llevamos toda la vida teniendo en otro espacio/tiempo en donde las palabras son innecesarias.

Cuanto más conversemos con el cuerpo, menos palabras necesitaremos. Cuanto más conversemos con palabras, más palabras necesitaremos.