Blog de pensamientos, ejercicios de escritura y opiniones en más de 140 caracteres. No contiene imágenes explícitas (ver blog de imágenes), pero sí temas para ¿adultos? (18+): sexualidades, estereotipos, géneros, sexo, amor, relaciones, libertades, responsabilidades, erotismo. Si algo de esto va en contra de sus creencias, experiencias, pensamientos u opiniones personales, las de su religión, gobierno o sus padres, continúa leyendo bajo su propia responsabilidad o la suya.

Cajones

CRÍTICA SOCIAL Y AUTOREFLEXIÓN, GÉNEROS Y ANTIGÉNEROS, DERECHOS Y RESPONSABILIDADES, ELECCIONES DE VIDA, AMORES Y POLVOS, VIRGINIDADES Y EXPERIENCIAS, SENSACIONES Y SENTIMIENTOS, SATISFACCIONES E INSATISFACCIONES, ESTEREOTIPOS, ROLES, EROTISMO, TWITTERATURA, EVOLUCIONES, INVOLUCIONES Y REVOLUCIONES.

martes

¿Qué aprendemos cuando aprendemos?

... un idioma.

Aprender es algo que ocurre de forma consciente e inconsciente. Incluso, hasta de forma accidental (no estabas planeando aprender nada y una situación te despierta un aprendizaje inesperado).

Quien te enseña, además de lo que enseña, te enseña a su modo, con sus mañas, sus virtudes y defectos, más o menos incapaz de correrse de ese todo que es ser y enseñar.

Aprendemos durante toda la vida, aunque no seamos enseñados durante toda la vida. Enseñamos durante toda la vida mientras que aprendamos durante toda la vidam, aunque no sepamos que y qué enseñamos. Siempre puede haber alguien como testigo silencioso de un asesinato que ve algo en nosotros de lo que puede aprender (por buen o mal ejemplo).Y digo silencioso porque probablemente nunca nos de las gracias ni nos avise que ha aprendido algo. O ni se entere de que lo ha hecho.

La educación sexual es un tema apasionante, aunque no es el principal de éste, uno de los primeros posts en los que me animo a hablar de educación.  Lo que sí viene a cuento de esta publicación es que la educación sexual nos atraviesa, que recién ahora con una cierta revolución de las ideas sexuales (no todavía de las sexualidades en sí mismas) podemos empezar a discutir cómo, desde cuándo, a quién, para qué, quiénes y con qué contenidos enseñarla, mientras que antes era un vacío curricular que favorecía la existencia de currículums sexuales ocultos.

En cada aprendizaje y en cada enseñanza, hay algún elemento de educación sexual que se toca, de forma consciente, inconsciente o accidental. También muy ligado a quien enseña, también de forma consciente, inconsciente o accidental.

Aprender una lengua extranjera se nos impone como una opción más o menos de sentido común en un mundo globablizado. Inglés parece ser la elección más lógica, por el poder que ostentan en el mundo los países en que se habla y por haberse convertido en una suerte de idioma bandera de la globalización, permitiéndonos comunicarnos con personas con quienes no compartimos ni siquiera una similitud fonética en nuestras lenguas maternas.

También al aprenderlo aprendemos nociones que tienen que ver con la cultura que rodea al lenguaje y los valores que han ganado estabilidad a través de su propia lucha de clases o la falta de la misma.

Aquí van algunos ejemplos, para empezar a pensar qué enseñamos o aprendemos junto con este idioma. (Ejemplos tomados de libros de texto, actividades, etc.)

Has Anita got a boyfriend? No, she hasn't. (¿Anita tiene novio? No, no tiene.)

Has Steve got a girlfriend? Yes, he has. (¿Steve tiene novia ? Sí, sí tiene.) 

Porque está bien que el hombre tenga novia, pero no está bien que la mujer tenga novio. El doble estándar también se aprende. Y ni se nos ocurra que Anita pudiera tener girlfriend y Steve boyfriend, ¡dios nos libre y nos guarde!

Millionaires can buy whatever they want, but you can't. 
(Los millonarios pueden comprar lo que quieran, pero tú no puedes.)

Aprende qué lugar te tocó ocupar en el mundo y a respetarlo a través de la lengua extranjera.

Ann's parents think I'm the right man for their daughter. 
(Los padres de Ana piensan que soy la persona adecuada para su hija.)

Porque el matrimonio arreglado, que todavía es una realidad en muchas culturas, merece perpetuarse en el tiempo y el espacio.

Susan doesn't live in Africa, she's living in Africa at the moment.
(Susana no vive en África, pero está viviendo allí en este momento.)

Además de presente simple y continuo, aprendemos que África no es un lugar en el que nadie quisiera elegir vivir de forma permanente.

En cuanto a los adjetivos, casi siempre se aplicará al varón aquel cuya connotación social sea más positiva. De esa manera, reforzarmos la idea de que nacer en un cuerpo masculino es mejor que nacer en un cuerpo femenino, o sea, la noción de privilegio de género. Veamos estos ejemplos:

He´s tall. She´s short. (Él es alto. Ella es baja.)
He´s thin. She´s fat. (Él es delgado. Ella es gorda.)
He´s blue eyes. She´s brown eyes. (Él tiene ojos azules. Ella tiene ojos marrones.)

En cuanto a los trabajos, casi siempre se mostrará al varón haciendo aquel cuya capacitación es mayor. Además, si la carrera tiene que ver con lo humanístico, se muestra más probable que la elija una mujer; y si tiene que ver con ciencias exactas, un hombre. Y sino, en un intento por hacer de cuenta que se está instruyendo en temas de género de acuerdo a los "nuevos valores de los derechos humanos y las igualdades", se hará justamente lo contrario, quedando igual de desbalanceada la asignación de roles laborales por género.

Nurse, Secretary, Teacher, Housewife. (Enfermera, secretaria, maestra y ama de casa.) Son roles generalmente asignados a mujeres en los libros de texto.

Doctor, Arquitect, Engineer, Lawyer. (Médico, arquitecto, ingeniero, abogado.) Son roles generalmente asignados a hombres en los libros de texto.

La cantidad de miembros en las familias que aparecen en los libros sigue siendo estándar: una mamá, un papá (heterosexuales, obviamente) y dos o tres hijos (tan parecidos a los padres que es imposible pensar que pueda haber habido un divorcio y un hijo de otra pareja o adopción a la hora de la planificación familiar. Bueno, al menos existe la planificación familiar, ya que rara vez aparecen familias de seis hijos y las personas de los textos muestran a través de sus vestimentas y nivel de higiene general ser de clase media como mínimo. Difícil encontrar hoy a la clase media fuera de un libro.) 

Aprender es, también, repetir o esquivar valores ajenos.   
La educación tendría que ser una forma de liberarnos, no una forma de esclavizarnos educadamente.  
Seguramente si empezamos a analizar el material que utilizamos para aprender, en Inglés pero también en Español, encontraremos muchas objecciones desde una mirada de igualdad en general y de igualdad de géneros en particular. 
Anímemonos a pensar, repensar, cuestionar y conversar los valores que se nos presentan como predeterminados para poder elegir los propios, no consumirlos empaquetados como lo hacemos con todo lo demás.
Como verán, en Español o en Inglés, a ser malcogid@, también se aprende. Y si se aprende en Español y en Inglés, será a ser malcogid@ bilingüe.

domingo

Llover

Dicen las malas lenguas (sí, ésas que no saben dar buen sexo oral) que una "cucharita" en día de lluvia es una especie de cábala para asegurarse una buena vida sexual.
Yo creo que el sexo día a día (o mejor, noche a noche) es lo único que puede asegurarte una buena vida sexual y se logra one fuck at a time.
Donde hubo fuego, cenizas quedan. Y donde hubo agua, ¿recuerdos húmedos quedan? 
 Siempre que llovió, se paró. LLuvia y deseo se vuelven uno, eyaculando sobre el mundo.

Llueve.
No se sabe si ese tic tac como de reloj natural no es en realidad un frú frú de genitales frotándose.
Y entre el cielo nublado de placer que es nuestro suelo nos queman las ganas, un sol interior y propio.

Llueves.
Escucho tus gotas caer dentro de mí en el silencio repiqueteante. 
Tu esencia más pura, destilada con la alquimia del deseo, volcándose en el recipiente de mi cuerpo.

Lluevo.
La humedad se condensa dentro de mí como si mi carne fuera una nube.
Tus superficies más íntimas se vuelven tan resbalosas que ni el amor mismo podría hacer equilibrio.
Llovemos.
El ciclo del agua se parece al ciclo de la pasión: evaporación, transpiración, sublimación y precipitación del deseo.
Nos vaciamos pero en el tiempo en que tardan los cuerpos en desenredarse, volvemos a estar llenos.

Llueve, llueves, lluevo, llovemos... llovamos y lloveremos.
Llueva, truene o nieve, que no falte entre las sábanas la oportunidad de generar nuestro propio microclima.

martes

Soltería casada

Vivir la soltería cuando estás casad@ a través de l@s conocid@s solter@s es una actividad que veo florecer como la primavera y contagiarse como la gripe (aunque quizá se trate nada más de otra moda).
Las preguntas: ¿Estás sol@? ¿Con quién vivís? ¿Pero, estás casad@? parecieran ser una forma de identificar rápidamente una forma predeterminada de trato hacia el otro, tendiente o a compartir las penas del mártirmonio o a empujar a otros menos desafortunados hacia ese salto al precipicio social.

Las denominaciones, al estilo chongo, chonga pero aún más infelices que veo desarrollar por personas muy casadas pero muy poco sexualmente satisfechas (o muy divorciadas) se están cristalizando como una manifestación de malcogimiento socialmente aceptada (y hasta esperable). Al final, las personas casadas se constituyen en proxenetas de solter@s, intentando buscar pareja sexual más o menos estable a quienes "aparentemente" no podrían hacerlo por sus propios medios.

¿Porque seguimos sin querer entender que formas de relacionarse hay miles, que las condiciones de la relación la fijan la partes, no la sociedad y que estar en matrimonio no es más que haber aceptado una coima moral de los valores tradicionales?

Permítanme ilustrar mis puntos a través de algunas situaciones de las que me tocó participar involuntariamente. A veces hasta la presión de asentir a o dejar pasar un comentario con el que no se está de acuerdo pero contra el que no es respetuoso o adecuado negar con la cabeza o manifestarse en desacuerdo es una forma de participar forzosamente de los valores de otro que es incapaz de imaginar que tú tienes los tuyos pero no necesitas presionar socialmente para ejercerlos.

P I M P

Situación 1: cena de trabajo. La mujer soltera entre las compañeras de trabajo casadas es ofrecida como un objeto a los mozos, a la mesa de hombres (¿solteros?) contigua. Se le hacen bromas pesadas, se la obliga a fotografiarse con algunos de los hombres del lugar, se le muestran fotos de hombres disponibles que serían lo mejor para ella, se la reprende por haber terminado tal o cual relación por no sentir química con una persona con tal o cual perfil económico. La respuesta de la atacada son sonrisas nerviosas y finalmente algún comentario cortante pero certero que no es tan bien recibido como todo lo anterior: Si estás tan necesitada, ¿por qué no aprovechás vos al mozo, la mesa de hombres o a ese contacto tuyo del teléfono?

La búsqueda del hombre ideal como justificación de la "prostitución"

Situación 2: mujeres de edades de 30 a 60 años conversan ruidosamente (de manera que otr@s puedan escuchar) mientras caminan en la cinta de un gimnasio. Hablan sobre las citas que consiguieron en Tinder, sobre los 3, 4 y hasta 5 hombres con los que están saliendo a la vez, comentan intimidades y dejan afuera de la conversación deliberadamente a las personas cuyo estado civil desconocen o dan por sentado como casad@s/juntad@s. Finalmente, la cereza de la conversación, es que están buscando al hombre ideal para (volver a) casarse. Ojo, nada de pancita ni billeteras vacías ni disfunción eréctil. Al final, no sirven para estar casadas pero tampoco para estar solteras. Que estén, nomás, pero que no busquen justificarse en los estados civiles de los demás.

Presión hacia la soltería casada

Situación 3: Un hombre casad@ y/o en pareja estable, que ha compartido momentos grupales con su esposa o pareja y grupos de hombres amigos o conocidos, es invitado constantemente a fiestas para conocer a otras mujeres por esos hombres amigos o conocidos, a pesar de que conocen no solamente su situación sentimental o estado civil, sino además a la persona a cargo de ejercerlo. Cuando se niega casi tan constantemente como es invitado, siguen las presiones del tipo, quizá seas gay y no lo sabes, no puede ser que después de tanto tiempo te siga gustando tu mujer o simplemente un cavernícola ¡minas, minas! A ningún hombre (parece) puede ocurrírsele que otro hombre pueda ser feliz en monogamia.

Quizá haya solteros infelices y casados infelices, pero asumimos por aprendizajes sociales y cultura de época que el soltero es más infeliz que el casado o que el casado debe (sí, obligadamente) ser feliz. Y si vemos un soltero más feliz que un casado, nos hace dudar de si deberíamos estar casados (lo estemos o no).

Cada quien vive su estado civil a su manera, no hay valores preasignados de superioridad o inferioridad en las elecciones de vida.

Quizá intentando seguir viviendo a través de otros una etapa distinta a la que en realidad estamos viviendo, buscamos no hacernos responsables de haberla elegido.

 Estimad@ casad@, no vivas a través de l@s solter@s que te rodean, si no estás conforme con tu estado civil, pide el divorcio y conviértete en aquello que tanto temes que terminas discriminando.

Estimad@ solter@, no permitas que l@s casad@s a tu alrededor te maltraten e inicien acciones tendientes a resolver un estado civil que no saben si quiere ser resuelto.

Sólo si disfrutas de tu forma de vida puedes entender que otros disfruten también a su manera. Y si no la disfrutas, intentarás que otros tampoco la disfruten para no ser infeliz en soledad.

Si hay nuevas solterías, espero que pronto haya nuevas casadurías. El justo punto intermedio entre estar soltero y estar casado que representa el ser libre. Y dejar ser libre, soltero, casado o intermedio.

domingo

Oscura atracción

Esa oscura atracción (no, no ésa que nos atrae a los genitales sin depilar) que representan las personas legal, civil, emocional, socialmente inaccesibles podría ser la forma adulta del capricho infantil.

Queremos tener lo que no podemos tener, queremos disfrutar a quien es disfrutado y por ende, sabemos que es disfrutable. Es como una forma de evitar los riesgos de encontrar por un@ mism@ a alguien que podamos disfrutar.

Queremos lo que otros tienen, queremos a otros que se han comprometido en un camino de vida con otros, tal vez para probarnos a nosotros mismos que son menos felices de lo que quieren aparentar o aparentan, tal vez porque quisiéramos participar de alguna forma de tanta felicidad y la única forma en que se puede dividir algo indivisible como el amor es destruyéndolo.

No sabemos lo que queremos, pero cuando nos enfrentamos a alguien que sí lo sabe, nos hace desear tanto saberlo que podemos llegar a confundir lo que el otro quiere con lo que queremos. En el caso de ese alguien que el otro quiere, nos convencemos no solamene de quererle, sino de que además también nos quiere (o podría hacerlo). Los triángulos amorosos funcionan aún peor que los tríos y son mucho menos placenteros.

Tal vez los estados civiles no sean más que la representación de la utopía de la posesión del cuerpo y el deseo sexual del otro. Y paradójicamente, lo que logran es movilizar el deseo ajeno y las ganas de la posesión del cuerpo de otros ya poseídos legal, civil, emocional y socialmente.

Tal vez la pasión no pueda encauzarse en las trampas de la civilización y siempre intente escapar a las denominaciones, arrastrándonos a una animalidad primitiva de la que quizá nunca podamos evolucionar totalmente. Ese momento anterior a la cultura, anterior a las reglas, en que éramos naturaleza pura y no aceptábamos más normas que las necesidades básicas.

Tal vez simplemente buscamos paz mental intentado una relación monógama para toda la vida y lo único que encontramos es la ebullición del instinto sexual.Y la guerra de cama, abierta o encubierta.

El lado oscuro de la luna en la tierra, siempre querremos enfrentarnos a nuestra propia oscuridad, aunque eso pueda significar aceptar brillar con un otro a media luz el instante que dure la combustión espontánea de los cuerpos.

martes

Sobre control de natalidad y embarazo adolescente (Traducción)

Traducción de fragmentos relevantes del artículo

Dianzu Mosqueda Salinas es una mujer joven que trabaja en un centro de planificación familiar en Boulder, Colorado. En 2010 ella misma había entrado en ese mismo centro como una adolescente nerviosa, curiosa de sus opciones para control de natalidad."Una de mis amigas en la escuela había tenido un embarazo no planificado y en esa época yo estaba estudiando y no deseaba un embarazo", cuenta. "Después de una charla de 20 minutos me decidí por un método anticonceptivo ese mismo día".
Salinas no tuvo que pedirle permiso a sus padres ni encontrar la forma de pagar por el dispositivo, todo gracias a un programa que estaba vigente desde hacía cinco años.
En Argentina la Ley de Educación Sexual Integral de 2010 indica justamente eso: la sexualidad es un asunto de cada uno, ni la familia ni los amigos ni el mundo tienen por qué estar de acuerdo o en desacuerdo si uno decide iniciarse sexualmente, sobre las decisiones de planificación familiar y el uso de anticonceptivos. Al contrario, deberían estar al alcance de todos para que las personas que crecen en familias que podrían poner objecciones morales, religiosas o desde el propio ejemplo, no tener dinero o no interesarse, pudieran valerse por sí mismas, disfrutar su sexualidad y diseñar su futuro de acuerdo a sus ideales e intereses, no desde imposiciones sociales.

Pero la oposición moral al programa y la naturaleza de su financiación (una donación anónima) no deja claro si será posible implementarlo en todo el país. En 2008 un donante anónimo hizo un compromiso de 23 millones de dólares durante cinco años para proveer dispositivos anticonceptivos intrauterinos e implantes a adolescentes que los necesitaran, de forma gratuita o a un costo muy bajo. El programa se llamó La Iniciativa de Planificación Familiar de Colorado, y se implementó en clínicas que ya estaban ofreciendo servicios de planificación familiar. Como resultado, en menos de cinco años la tasa de embarazo adolescente bajó en un 40%. 
Si pueden lograrlo los capitales privados, ¿qué pasa con los capitales públicos? ¿Demasiado ocupados generando subsidios como para impulsar programas que facilitarían que ni siquiera fueran necesarios? ¿O al menos que fueran menos necesarios?

"Realmente creemos que todo adolescente tiene derecho al acceso a la planificación familiar y anticonceptivos," says Liz Romer, una enfermera del programa en el Hospital de niños de Denver.
"Tienen que estar eficazmente disponibles, en el acto, y de forma gratuita." 
El derecho a la información y no sólo a la información sino a los recursos para afrontar los riesgos de las relaciones sexuales deberían estar al alcance de tod@s. Nos quedamos siempre en el deberían, porque siguen sin estarlo. Los médicos actúan no para facilitar sino para dificultar el acceso a anticonceptivos y a decisiones de planificación familiar que podrían ir en contra de imposiciones sociales de ciertos grupos de determinadas edades, géneros, orientaciones sexuales, etc. Un ejemplo claro, por ejemplo, es que en nuestro país un elevado número de ginecólog@s también son obstetras. Finalmente, siempre trabajarán presionando hacia la decisión de la maternidad y no respetando la decisión de la no maternidad.

Romer dice que los DIU cuestan desde 500 dólares en adelante. Es prohibitivo para los adolescentes que no pueden pagarlo por sí mismos, que sienten o que realmente no pueden hablar de anticoncepción con sus padres o para las familias que no pueden costearlos. 
En Argentina todavía se pide autorización de los padres para poner un DIU a un menor de edad (aunque esté sexualmente activo y lo solicite a su médico). En Argentina todavía se ponen trabas a una mujer que intenta conseguir un DIU y no ha tenido hijos, argumentando razones de salud que quieren estar por encima de las elecciones personales y las razones que la persona pueda tener para decidir no tener hijos en ese momento o definitivamente. El médico sigue ejerciendo poder sobre el cuerpo de las personas en nombre del estado, impidiendo el pleno ejercicio de los derechos sexuales. ¿Siglo XXI, en serio?



Cuando Greta Klinger, la directora del programa, recibió los primeros resultados de vuelta sobre cómo estaba funcionando la iniciativa, ella y otros quedaron asombrados. "Es increíble. Desde la perspectiva del cuidado de la salud pública, es muy raro que este tipo de programas produzcan resultados tan drásticos." Colorado saltó entre 2008 y 2021 del puesto número 29 al 19 en la baja de tasa de embarazo adolescente nacional.  
Esto es, en mi opinión, porque los programas que no reciben oposición moral de grupos conservadores, que son los que finalmente sí se implementan, no funcionan. Y se implementan justamente porque se sabe que no funcionan. A nadie le importa el impacto en las vidas de las personas de tener un hijo indeseado, impacto que estamos padeciendo de forma cotidiana tod@s, mientras le sirva al sistema.

Pero no todo el mundo está tan feliz. Hay gran oposición a la idea de ofrecer anticoncepción libre a los adolescentes de los grupos pro-vida. "Cuando enseñas a los niños que son animales, que han evolucionado de los cerdos, los perros y los monos, crecen para actuar como animales" dijo Bob Enyart, el portavoz del grupo. Sostiene que ofrecer DIUS y otros dispositivos le da los adolescentes el mensajes de que "pueden tener todo el sexo que quieran". 
¿Y no pueden tener todo el sexo que quieran? Comprendo a quien profesa una religión y puede elegir no hacer uso de la anticoncepción disponible de acuerdo a sus creencias, pero no puedo aceptar que intenten que la anticoncepción no esté disponible para otras personas que pueden no tener las mismas creencias. ¿Quién puede decirle a otro que no puede tener todo el sexo que quiera si su propia moral y buenas costumbres no interfieren con ello? Nadie va a decirle a una persona religiosa que vaya a tener sexo y que encima, use métodos anticonceptivos. ¿Por qué permitimos que sí suceda lo contrario? No solamente quieren que los adolescentes no tengan hijos (no porque no lo deseen, porque no es el momento más idóneo, por el impacto en sus propias vidas y en las vidas de esos hijos traídos al mundo sin una apropiada red de contención, sino porque les parece una aberración) sino que además quieren que lo hagan solamente mediante la abstinencia.

Salinas, que consiguió su implante anticonceptivo en 2010, dice que sus compañeros que tuvieron acceso se relajan mucho más y han logrado tener mayor información sobre los riesgos en su vida sexual. Y que ése es justamente el punto. 
Otra mujer de 17 años se acercó al programa buscando ayuda porque tanto su madre como sus hermanas habían tenido embarazos adolescentes y ella quería otro futuro para sí misma. Tres años después fue la primera de su familia en terminar la secundaria y poder ingresar a la universidad. 

Los involucrados en el proyecto dicen que está mostrando al resto del país los beneficios a la salud pública y a la enconomía de ofrecer control de natalidad libre y gratuito, tanto en la forma de ahorros a los esquemas de subsidios gubernamentales como en la mejora de productividad de los adolescentes que pudieron elegir no tener hijos durante la adolescencia.
 
En algún punto, se pudo tranquilizar un poco a la oposición conservadora porque el programa se apoyó en fondos privados. Pero usar fondos públicos para darle a los adolescentes acceso libre y gratuito a la anticoncepción en Estados Unidos podría enfrentarse a esta oposición. 
Esto también es debatible dentro del derecho a decidir, no solamente la interrupción voluntaria del embarazo. El peso de la religión y los valores tradicionales en las decisiones gubernamentales e inversión pública sigue tan vigente como en la edad media. 
En mi país estamos tan lejos siquiera de plantearnos la posibilidad de una experiencia como la de Colorado que al hablar diariamente de sexualidad libre se me cae la cara de verguenza ajena. 
YO TAMBIÉN FUI UNA ADOLESCENTE QUE NO QUISO TENER HIJOS DURANTE LA ADOLESCENCIA. Y lo logró. Pero sin ayuda de nadie. Ojalá nuestros adolescentes de hoy no estuvieran igual de solos que nosotros en ese estadío de vida. Pero lo están. No tengan dudas. Lo están.

domingo

Infantilización o infantilidad: no puedo decidirme

El lenguaje revela nuestras formas de acercarnos al mundo, lo queramos o no. Para alguien que sabe escuchar o leer, no hay prejuicio que no se transforme en palabra que es escuchada o leída.

Desde utilizar eufemismos para hablar de las partes del cuerpo relacionadas con la genitalidad y las funciones excretoras de nuestro cuerpo a inventar nombres para posiciones basados en objetos (la carretilla, el helicóptero), intentamos de todas las formas posibles no llamar las cosas por su nombre. Como cuando le enseñamos a l@s niñ@s a decir el guauguau en vez de el perro, porque creemos que aprender la palabra "correcta" será demasiado difícil para su estadío de pensamiento, nos negamos a nosotros mismos como sociedad la evolución; pero nadie nos lo ha enseñado, lo aprendimos solit@s.

Y para colmo, usamos las palabras adecuadas cuando nuestra necesidad de expresarnos supera nuestra necesidad de ser socialmente aceptables, generalmente como insulto. Esto habla de que esas partes del cuerpo y esas funciones aún siguen teniendo algo de tabú en nuestras sociedades.
La concha de tu madre.
Sos un pene.
¡Qué conchuda!
¡Qué pelotudo! 
Me voy a hacer del 1 o del 2. 
Pichín, pipí.
Pitulín, cachu. 

Todavía me encuentro hombres, mujeres y otros que no saben la diferencia entre vagina y vulva. No quiero ni empezar a pensar adonde creerán est@s personajes que quedará el útero.

La sexualización de los roles familiares me habla de una infantilización de la sexualidad o de una infantilidad mental que es llevada a lo erótico. Nunca salimos mentalmente de esa esfera familiar en la que nuestros roles siempre son dictados por los que estuvieron antes y por lo que vendrán después. No nos atrevemos a ser nosotr@s mism@s, no hay espacio personal entre el grupo familiar que nos trae al mundo y el mundo familiar que traemos al mundo.

A un hombre le decimos chico.

A una mujer, chica.

A una pareja de personas (de 0 a 45 años), le decimos chicos.

A una mujer que nos gusta mucho y es más pequeña, en edad o físicamente, le decimos bebé.

A una mujer que nos gusta mucho y es más grande, en edad o físicamente, le decimos mamita.

A un hombre que nos gusta mucho, le decimos papito.

A alguien con quien sales pero no sabes si va en serio, le dices tu chico o chica.

A alguien con quien interactúas de forma desigual pero manteniéndote en situación de poder le dices que le tienes de hijo.

No somos libres de llamarnos ni de ser llamados como nos percibimos. Tengo que darme vuelta cuando me dicen señora tanto como cuando me dicen chica o chic@s estando de a dos, aunque no me sienta comprendida en ninguna de estas categorías. Y si elijo llamar a las personas por su nombre, siempre me preguntarán de quién estoy hablando o tardarán unos segundos en darse por aludid@s.

Por suerte, la adición de la zoología (o mejor, la zoofilia) a la confección de epítetos nos permite hablar hoy de perr@s, gat@s y otros mamíferos, que supondrían entre ellos una relación de igualdad (aunque si alguien es apodado con el nombre de una mascota, no se trataría de una persona libre y con igualdad de derechos que la persona que lo menciona). 

¿Cuándo nos atreveremos a ser mujeres, hombres (y otros)? ¿Cuándo dejaremos de ser hij@s o sentir que otr@s lo son?

Asignarle a una palabra la categoría de "prohibido" no me parece más que una forma de evitar adentrarse en las razones por las cuales usamos esas palabras en un primer lugar. Seleccionar un lenguaje políticamente correcto no impedirá que nos comportemos de forma políticamente incorrecta en cada oportunidad que podamos o cuando no nos sintamos presionados socialmente a hacer el esfuerzo.

Quizá cuando evolucionemos, nuestra forma de expresarnos cambiará con nosotros, y el lenguaje todo o al menos, nuestra manera de comunicarnos o de referirnos a l@s otr@s.

Mientras tanto, pregúntese conmigo, ¿infantilización o infantilidad? Yo no puedo o no quiero decidirme. 

martes

La tapa del inodoro

En algunos temas evolucionamos (o intentamos hacerlo) y otros siguen siendo un tabú inamovible (reconocido o no).

En el baño, las empresas están llevando a cabo su propio aporte (no sin ganancia económica) a la equidad de género: mientras que antes las mujeres consumían mayor cantidad de productos para el cuidado de la piel, del pelo, depilación y material higiénico descartable para períodos menstruales que los hombres, hoy (quitando el último caso) podría decirse que consumimos prácticamente lo mismo. 

Al imponer en la actualidad estándares de belleza inalcanzables (o alcanzables sólo mediante el consumo) también para los hombres como siempre existieron para las mujeres, compramos la ilusión de estar presionados a ser el mejor especimen de nuestro sexo posible (y con ella, la ilusión de ser igualmente presionados, junto con productos y servicios). Ni me meto, para que una discusión sobre la tapa del inodoro no se convierta en una sobre la puerta del clóset, a tener en cuenta, además, la incidencia de la apertura a distintas orientaciones sexuales en el cuestionamiento de los estándares de belleza más tradicionales (impuestos sobre todo sobre la mujer hetero).

En la lucha de poder que pareciera estar siempre presente en las relaciones entre hombres y mujeres, la pelea que sigue casi tan vigente como qué fue primero, si el pene o la vagina, es la tug of war de la tapa del inodoro.
Si corresponde que quede arriba, para que el hombre no salpique y que si salpica, no tenga que limpiar o si corresponde que quede abajo, para que la mujer no se siente sobre el frío o se moje directamente la cola con el agua (en el mejor de los casos) o para no tener que bajarlo una misma es uno de esos misterios filosóficos del calibre del árbol que cae sin que nadie lo escuche. 

Podemos intentar ponernos de acuerdo teniendo en cuenta el punto de vista femenino o masculino, pero si tenemos en cuenta uno, no podemos satisfacer las necesidades del otro. No se puede alcanzar una wee wee situation (por ganar ganar y sus similitudes fonéticas con mear mear en inglés).

La mayoría de las series en que se toca el tema se vuelcan por el punto de vista femenino, dando a entender que las mujeres debemos esperar encontrar la tapa del inodoro abajo y que los hombres no deberían esperar encontrar la tapa del inodoro arriba (como probablemente la dejaron). 
Considero que no hay razón lógica para este orden preestablecido de las cosas (del baño). Quizá otra vez la cultura (que ya incide primero indicándonos la manera en que tenemos que evacuar nuestros desechos) interfiera en nuestros modos de relación con personas del sexo biológico opuesto (segundo indicándonos que el hecho de que un hombre no baje la tapa o que una mujer no la suba puede ser un gesto indicativo de que se le considera inferior desde su sexo biológico).

La convivencia ya es suficientemente complicada y los géneros están suficientemente distanciados en otros espacios menos privados que el baño como para seguir añadiendo distancias simbólicas. Y sin embargo, podemos compartirlo hombres y mujeres en la intimidad de nuestros hogares, pero en público no podemos compartir uno unisex. Téngase en cuenta, además, que los únicos géneros que se tienen en cuenta para la división y distribución de desechos son hombre y mujer, y la orientación sexual supuesta es heterosexual en ambos casos. Más sobre este tema en el ensayo, Basura y Género, de Beatriz Preciado. 

Finalmente, a quien tenga ganas de darle una oportunidad a un posible punto de vista masculino (que es el menos popular o el que ha sido más silenciado) sobre el tema (y reírse de paso) le recomiendo este episodio de South Park: Mujeres arriba.

Quizá soy chapada a la antigua para algunas cosas, como mi preferencia por la cama en vez de otros lugares más originales para tener sexo, pero una galantería mejor recibida que dejarte pasar primero (relojeada al trasero mediante) es que un hombre baje la tapa del inodoro cuando va de visita o cuando hay una mujer en la casa.

Lo peor es que, teniendo la experiencia de que la mayoría de los hombres (o al menos la mayoría con la que logré acostarme) no bajan la tapa después de ir al baño e imitando sin darme cuenta el encantamiento aleja amor que utilizó Sandra Bullock en la película Hechizo de Amor, me juré a mí misma que me casaría con uno que lo hiciera. Y digo lo peor porque la cuestión es que lo encontré.


domingo

No es un secreto

No es un secreto lo que tengo entre las piernas.

No es un secreto mi orientación sexual.

No es un secreto lo que hacemos entre las sábanas; tal vez tenga algo de secreto visual pero jamás de secreto auditivo. Tal vez tenga algo de secreto moral, pero jamás de secreto espiritual. Nunca será un secreto para todo nuestro ser ni un secreto para todos nuestros sentidos.

No es un secreto que mi deseo, insatisfecho, es capaz de devorarme como un estómago vacío.

No es un secreto que nuestro deseo insatisfecho, el de tod@s, es capaz de devorar al mundo como un continente de estómagos vacíos.

No es un secreto que mi deseo, satisfecho, es capaz de alimentarme como pan multiplicado.

No es un secreto que nuestro deseo, el de tod@s, es capaz de alimentar al mundo porque no sólo de pan viven el hombre, la mujer y los otros.

No es un secreto que te amé, pero no pude penetrar tu cuerpo, mente y alma.

No es un secreto que te penetré en cuerpo, mente y alma, pero no pude amarte.

No es un secreto que los ojos del deseo son más ciegos que los del amor, pero más exigentes.

No es un secreto que el amor sin deseo es como vivir un eterno día sin noche.

No es un secreto que el deseo sin amor es como vivir una eterna noche sin día.

Sí son un secreto las razones que me llevaron a amarte, pero no las que me llevaron a tu cama.

Sí es un secreto el alma que este cuerpo físico guarda temporalmente entre sus carnes.

Sí es un secreto lo que soy, y siempre lo será, intente quien intente develarlo. Hasta yo mism@.

Nada de esto es un secreto, pero lo mantuvimos en secreto por generaciones. Aún hoy para much@s personas tener vida sexual es como tener una doble vida.

Si nos obligaron a que el sexo sea un secreto bien guardado, ¿se traiciona a sí quien lo guarda o a la sociedad quien lo comparte?

La sexualidad tiene que dejar de ser un secreto ocultado por la sociedad.

La sexualidad tiene que dejar de ser un secreto ocultado por cada un@ de nosotr@s.

Hay una diferencia entre privacidad y secreto que es, tal vez, el término medio al que secretamente intentamos llegar.

¿Te cuento mi sexualidad como un secreto?
Contado, ya deja de serlo.
Contado, empieza a ser real.

martes

Mentir para coger


L@s casad@s que esconden el anillo, el/la que se viste de ric@ para ligar polvos de alto nivel, la virgen que se las da de puta, la puta que se las da de virgen, el pesado que hace mil años que no ve una teta fuera de la pantallita de la computadora. ¿Qué tienen tod@s en común? Que si no mienten no cogen. ¿Será tan así, o es que elegimos el camino más fácil hacia la entrepierna? ¿Qué pasó con aquello de que cuanto más cuesta más vale?

¿Por qué pensamos que tenemos mayores probabilidades de ponerla si no decimos directamente que la única intención es esa? 

¿Quieres acostarte conmigo o solo quieres acostarte? 

Te dejaré elegir la mentira con la que te llevaré a la cama esta noche. 

¿No es preferible que te diga que no porque no quiere acostarse contigo a que diga sí porque quiere acostarse con tu mentira? 

¿Será que logra la supervivencia sexual el/la más mentiros@? 

Mentir para tener sexo, ¿puede considerarse una mentira blanca? 

¿Se pueden usar todos los medios imaginables para llegar a una cama o vale construir una nueva ética sexual? 

¿Y eso por qué será? Si somos adultos, ¿no tenemos que estar preparados para aceptar un NO? 

Y algunas personas creen que la única forma de conseguir sexo es mintiendo. Círculo sexoso.

Hombres y mujeres aprendimos a jugar al juego de “Miénteme, que me gusta”. ¿Y desaprender, se puede? 

El “histeriqueo” es mutuo. Hombres y mujeres que quieren mentir y ser mentidos. Dar (en este caso representado por el mentir) no es tarea del hombre, mientras que recibir (en este caso representado por creer la mentira) no es tarea de la mujer. Y no pensemos nada más en relaciones heterosexuales. 

No necesariamente son los hombres los únicos que quieren meterse al mundo en el pantalón. ¿O no, mujeres? 

Y hombres que se sienten ganadores si te llevan a la cama arrastrándote de los cabellos… o de tu credulidad. ¿Serán una suerte de cavernícolas postmodernos? 

¿y quiénes pusieron el protocolo sexual actual? ¿No podemos cambiarlo actuando distinto? Mmm 

Eso, el cuerpo no siente en términos de verdades o mentiras. Siente y ya… ¿será que no sabemos escucharle? Mmm… 

No me gusta pensar el sexo desde lo bueno o lo malo… aunque los medios para conseguirlo tal vez clasifiquen así. Mmm… 

Tal vez sea momento de sincerarnos con nuestro calzón. No todas las químicas tienen que llegar al laboratorio. ¿O no? 

Si ser libre es tener elecciones, ¿por qué intentamos minar la capacidad de elección del otro diciéndole lo que quiere oír? 

He aquí algunos temas que surgieron #pelvicando:
  • Antes la mentira paracoger era patrimonio del género masculino, hoy es unisex. 
  •  
  • La mentiraparacoger podría llegar a pasar de moda ahora que las mujeres están socialmente autorizadas a expresar libremente su sexualidad y no es necesario dar vueltas para decir que sí.
  •  
  • Asumir que la mentiraparacoger es un prerequisito social para ligar es una forma de no aceptar que o eres muy fe@ o muy mentiros@. Tú, porque la sociedad la hacemos nosotr@s.
  • El deseo de coger no debería superar nunca la ética sexual propia y la nueva ética sexual común que podemos construir desde diálogo, el respeto y la igualdad. Bueno, a excepción de un encuentro con Angelina, claro. 
  • El miedo al rechazo y la falta de confianza en un@ mism@ sigue superando las ganas de coger. Y parece que el único puente entre dos personas que sienten así puede ser la mentira.
  • Si el deseo es mutuo, las palabras, sobran. Si el deseo no es mutuo, ¿cómo podría despertarlo la mentira?
  • Nos quejamos del día después del sexo sin medir las artimañas que utilizamos para conseguirlo. Si mientes hoy, tendrás que mentir mañana otra vez. Si hoy dices la verdad, mañana no tendrás nada que decir.
  • El mito de que las mujeres quieren amor y no sexo podría provenir del hecho de que los hombres han usado durante mucho tiempo la mentira del amor para tener sexo.
  • Desear tener sexo con alguien es la primer parte del camino, si somos suficientemente maduros como para tener sexo consensuado, tendríamos que serlo también para aceptar un no.
  • No podemos acostarnos con tod@s, ni queremos, en realidad, acostarnos con tod@s.
  • A veces pueden querer acostarse contigo y el cuerpo …
  • Si mientes sistemáticamente para tener sexo, tal vez la verdad es demasiado incogible.
  •  
  • Mentirle al otro para tener sexo es querer pasar la responsabilidad del acto sexual enteramente al otro, sin asumir el 50% que le toca a cada uno.
  • Aprender a separar las necesidades físicas, psicológicas, económicas, sociales, etc., sería un buen primer paso para valerse de medios
  • Si creemos que el sexo es algo malo, vale utilizar “malos medios” para conseguirlo. Si dejamos de plantearnos si es malo o bueno, podemos empezar a mejorar los medios para conseguirlo.
  • ¿Será que aceptamos que lo máximo que podemos conseguir del otro es meternos en su cama? ¿Y para eso vale todo?
Gracias @juanparueda @fabianav2 @Euri_Dona @JDlorraine @eligiocorrea @gallegobalseiro @SilentRoc @Deathdogrecords @JuanMageneres @lavenezolanamx @maryuj @Ja_oidor @Dwine72 @bea_supertoxica @DrReneMD @maclobo @jahry12 @WeroRaul @Lux_X1 @Ronmaniak @dafeloal @adris3369 @SOCEL37 @AVE_NEFROLOGA @jberrones @vmimbrero @Gabiiliciouss @solargenta @poetaconmusa @Mega_adorable @ecaranton @aimer_stroberi @angelita_RamiM @aquelnosoy @willaurys @moni_urda @BeluuLista por participar y compartir sobre este tema. 
 
Ser mejores humanos requiere pensamiento y crecimiento personal/social. Más allá de culturas y costumbres temporales. ¿No crees?

Cerramos el tema con algunas conclusiones de mis pélvicos:

En síntesis..Somos jodidos por naturaleza..y si de “Joder” se trata…. @SoLArGenTa

Si me dices la verdad, sabré que hacer con ella; así como sé que hacer contigo. @CECE_FLORES
  
@SilentRoc Tal vez el tema esté ahí, no en mentir, sino en aprender a expresar los objetivos sexuales tentadoramente.

(Reeditado 24 de Agosto de 2011)