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martes

El valor moral del buen culo

Una vez hace años alguien me regaló este cumplido (a medias): "Tenés mejor ir que venir". Sonreí yo, y creo que también "se me sonrío el orto" (frase también regalo de alguna otra persona que se cruzó en mi camino pero no entre mis piernas). Resulta que hoy me viene a la cabeza ante la sorpresa que me genera el aumento en la cantidad de buenos culos que te cruzas en la calle en un día y zona cualquiera.


En contra del piropo, como violación del espacio personal del otro, y a favor del respeto en general, nunca expreso en voz alta aquello que el cuerpo de otr@s me genera. Miro de forma tímida, intentando pasar inadvertida, porque sé que a veces una mirada inapropiada puede ser peor que el peor de los piropos. Y no deseo que este texto se convierta en un piropo largo, sino más bien un breve análisis (lo de anal en esa palabra fue completamente casual) de las posibles razones de la proliferación de los buenos culos.


Generalmente, se espera de las personas jóvenes, de quienes hacen deporte, de quienes se cuidan el cuerpo, que tengan un buen culo. Y de los demás, no se espera nada.  Además, no tiene que ver con un atributo exclusivamente femenino, en hombres y otros también puedo asegurar con poco margen de error que hay una tendencia al mejoramiento de la vista de la zona posterior inferior. Quizá nuestros prejuicios estén empezando a modificarse, pero de abajo hacia arriba.  O podría ser solamente un ajuste de expectativas.


Te cruzas con una mujer de unos sesenta años, para la sociedad una "abuela" (tenga nietos o no), tiene buen culo. Te cruzas con una persona muy pero muy fea (o digamos alejada del parámetro social de belleza), tiene un culo más lindo que su cara. Te cruzas con una persona con sobrepeso u obesidad, tiene buen culo. Te cruzas con alguien de aspecto intelectual (que en teoría hace poco ejercicio por su tendencia a actividades mentales, por no decir al sedentarismo), tiene buen culo. 

Te cruzas con alguien que intenta venderte algo, cuando se va, ves que tiene buen culo. Te cruzas con un hombre o mujer que lleva niñ@s de la mano o en un carrito, tiene buen culo. Te cruzas con un otro que sale del gimnasio, tiene mejor culo que un biohombre o una biomujer. Te cruzas con un hombre de cincuenta, panzón y chancletudo, tiene buen culo igual que uno de treinta, de traje y zapatos. Te cruzas con una persona de unos ochenta años, y casi puedes adivinar, que si no tiene buen culo, lo tuvo.


No sé si es que le estamos dedicando más tiempo y esfuerzo a esa zona, o si se trata de una evolución estética cultural. La preocupación por la belleza siempre estuvo presente en la historia de la humanidad, pero a mí me parece que el centro, que antes estaba en la cara, ahora se encuentra en el culo. 


Podría decirse, entonces, que la estética post-moderna busca la belleza interior (que es justamente esa que está adentro del calzón). La industria de la moda también tiene su porcentaje de responsabilidad. Muchas veces, ostentar un buen culo aparente, se vuelve un simple caso de publicidad engañosa, constatado por quien/es logren llegar al fondo del asunto. Por el tipo de corte, tela, colores y hasta la posición de los bolsillos, a veces un buen pantalón puede reemplazar directamente a un buen culo. 


En un mundo globalizado cuesta creer que aún no veamos la belleza de un modo global, sino tan localizado. Valores eran los de antes, pero culos son los de ahora. La aspiración personal a ser buena persona de forma fragmentada o integral fue reemplazada por la aspiración a tener un buen culo. En vez de poder decirte: ¡Pero qué buena gente! tengo que decirte: ¡Pero qué buen culo!


Quizá esto hable de cómo nuestro tiempo se fue a la mierda (no tan metafóricamente) o quizá de cómo estamos intentando generarnos objetivos más alcanzables. Aunque, como dice Capusotto, muchos de esos culos, al final, sean inalcanzables.


Y a mí que siempre fui más del escote que del culotte, quizá esto me afecte. Aunque nunca fui de l@s que se dejan llevar por la corriente, que todo el mundo tenga un buen culo me genera una cierta presión social.


¿Y Uds.? ¿Se sienten presionad@s a tener que tener un buen culo?