Blog de pensamientos, ejercicios de escritura y opiniones en más de 140 caracteres. No contiene imágenes explícitas (ver blog de imágenes), pero sí temas para ¿adultos? (18+): sexualidades, estereotipos, géneros, sexo, amor, relaciones, libertades, responsabilidades, erotismo. Si algo de esto va en contra de sus creencias, experiencias, pensamientos u opiniones personales, las de su religión, gobierno o sus padres, continúa leyendo bajo su propia responsabilidad o la suya.

Cajones

CRÍTICA SOCIAL Y AUTOREFLEXIÓN, GÉNEROS Y ANTIGÉNEROS, DERECHOS Y RESPONSABILIDADES, ELECCIONES DE VIDA, AMORES Y POLVOS, VIRGINIDADES Y EXPERIENCIAS, SENSACIONES Y SENTIMIENTOS, SATISFACCIONES E INSATISFACCIONES, ESTEREOTIPOS, ROLES, EROTISMO, TWITTERATURA, EVOLUCIONES, INVOLUCIONES Y REVOLUCIONES.

miércoles

100.000 placeres

Son populares en la cultura irlandesa versos que se han transmitido de generación en generación con el objetivo de dar buenos deseos. Las personas transmiten con bendiciones sus sentimientos en cualquier ocasión importante, alegre o triste. Bendicen tanto a amig@s y personas queridas como desconocid@s, para que tengan matrimonios felices, hijos con salud, prosperidad, hogares confortables, un buen viaje. Durante siglos estas bendiciones se han transmitido de forma oral, en lugar de escrita y esa puede ser la razón de que pocas hoy puedan ser atribuídas a un autor conocido. En las casas irlandesas es muy común que haya una placa cerca de la puerta con una bendición (las reconocemos, también, en los muros de esos bares que frecuentamos que dicen ser o son irlandeses). Es muy común el uso en estas placas de la frase en gaélico: “Cead Mile Falte” (100.000 bendiciones).

Me gusta la idea de que cualquier persona tiene en sí misma el poder de bendecir, que no lo da ningún dios o diosa o dioses, sino la cantidad de sentimientos, deseos y experiencias positivos que somos capaces de dirigir hacia otr@s, la profundidad de nuestra capacidad de empatía, la calidad de nuestras ganas de que a otr@s les vaya tan bien como a nosotr@s, o aún más.


Y aquí, desde mis sentimientos, deseos, experiencias, capacidad de empatía y ganas de que otros estén tan satifesch@s consigo mism@s como yo (y no estoy hablando solamente de masturbación), además de desde la admiración a la cultura irlandesa, les dejo esta bendición pélvica (o 100.000 placeres):

Que tu camino sexual te lleve justo adonde quieras acabar,

que el erotismo esté siempre a tu favor,

que los fluidos íntimos brillen cálidamente sobre tu rostro,

que la humedad empape suavemente tu entrepierna,

y que, hasta que volvamos a encontrarnos,

disfrutes múltiples y plenos orgasmos.


Que ninguna religión se interponga en tu sexualidad,

que no traigas al mundo hij@s no deseados,

que seas pobre en malcogimiento

y rico en placeres.

Que de ahora en adelante

las noches sean noches y los días sean noches.


Que las ganas nos lleven a encontrarnos en otras camas,

que disfrutes con consentimiento,

sepas reconocer y retirarte cuando no lo hay,

y seas disfrutad@ con consentimiento

 y sepan reconocer y retirarse cuando no lo haya de tu parte,

y que siempre tengas cerca un consolador o una mano amiga.


Que siempre esté cómoda la cama en la que te acuestas

y encendida la luz de la habitación mientras tienes sexo,

que estén abiertas las mentes y piernas que te rodean

y sean tan sinceros los corazones que te aman como los labios que te maman.

domingo

Las alas, digo, las piernas de la libertad

En un abrir y cerrar de piernas... te puedes enamorar, te puedes desenamorar, te puedes arrepentir, te puedes olvidar, te puedes cruzar a otra vereda en la calle de las orientaciones sexuales, te puedes vengar, (te) puedes lastimar, (te) puedes divertir, puedes dar vida, negar vida, disfrutar vida o interrumpir vida, puedes perderte o encontrarte a ti mism@, puedes morir o puedes renacer, física, mental o espiritualmente.


Y se me ocurren, como siempre y como mínimo, once razones... 

Encontrarse con el placer propio es una forma de identificar una (por lo menos) identidad sexual.

Dar placer a otros es una forma de acercarlos también a esa definición, o al menos, a esa búsqueda.

Elegir a quien abrirle las piernas es un derecho que las mujeres de antaño no tenían e incluso muchas mujeres de hoy aún no tienen. En este sentido, abrir las piernas eligiendo bien a quién es un acto de libertad.

Elegir cuánto y cuándo abrirlas, es un logro de lucha de género que ha costado la libertad sexual de las mujeres y otros históricamente.

Elegir abrir las piernas y no parir es una forma de evolucionar, de apartarse de lo biológico y de acercarse a lo cultural (y ojalá a nuevas culturas, las viejas van muy de la mano con lo biológico).

Elegir en qué momento abrir las piernas por "primera vez" está en íntima relación con la primera vez en que se abrió la mente (o con el nivel de presión social que intenta impedir su apertura).

Diferenciar disfrutar de reproducirse como forma de saber abrir y cerrar las piernas con objetivo personal y no con memoria de la especie.

Elegir abrirle o cerrarle las piernas al amor, mientras se le abren al placer, no es un aprendizaje menor ni poco doloroso, pero permite escribir la propia vida en el género que una elija, pudiendo seleccionar otras opciones distintas a novela rosa, drama, cuento de hadas o novela pastoril.

Elegir junto a quien caminar, abriéndole las piernas a esa misma persona y/o a otras, porque caminar toda la vida con alguien no tiene por qué ser equivalente a abrirle las piernas toda la vida a la misma persona.

Elegir, también, cerrar las piernas, porque saber decir que no es un aprendizaje aún más difícil que decir que sí con sentido y lo complementa.

Se me ocurren éstas y tantas otras cuestiones por las cuales abrir las piernas puede ser un acto de libertad, que si Ud. es de l@s que todavía creen que lo mejor y más importante que puede pasar entre las piernas es la fecundación, (quedándose por elección en una sexualidad literal, genital, biológica), lo mejor es que se aleje caminando con las piernas cerradas, dando saltitos, ya que nuestros caminos se dividen tanto como una pierna se separa de la otra para dar y recibir placer, tanto como la libertad y la esclavitud. 

Lo bueno de todo esto es que las piernas que han aceptado que su andar es un acto de libertad ya no se abren para piernas que caminan por caminar. Y que las piernas que sigan caminando por caminar seguirán sirviendo de ejemplo para que quienes quieran abrir sus piernas libremente puedan comenzar a hacerlo.

Como no tengo alas, vuelo abriendo y cerrando las piernas. Ud. vuele como pueda, si es que puede.



martes

No celebro

Cuesta hacer entender que a mí no tienen que saludarme, desearme nada, tratarme de forma distina a cómo me trataron en el año para complacer su necesidad de dar y recibir cariño reducida a dos o tres días al año, que darme regalos justificando la necesidad de ser consumista además de consumidor.


Cuesta hacer entender que no saludaré, no desearé nada, no trataré de forma distinta a cómo trato durante el resto del año ya que mis ganas de complacer, dar y recibir cariño no se reducen a dos o tres días oficializados, no daré regalos y no tendré por qué aceptarlos.


En este sentido, me gustó este texto: Navidades minimalistas según Homo Minimus 

Y se los comparto como quien no celebra, pero no quiere interrumpir la celebración de los demás.


"No te voy a desear paz

  ——–  No tengo buenos deseos

  ——————- Malos tampoco tengo

 —————————————- Vivir es bello si sabes cómo

—————————————————————–Mas no esperes mis consejos

——————————————Pasa una temporada en el infierno

—————————-Purga todos tus pecados

—————-Saca brillo al silencio

Y empieza de cero."

Para quien festeja, feliz navidad.


Para quien no, vida responsable y satisfecha, como el resto de los días del año.


Para quien festeja, festeje sin romper las pelotas.


Para quien no, dejemos festejar sin romper las pelotas (ser grinch no es lo opuesto a festejar).

Háblame

Háblame con o sin sinceridad.


Háblame de tu pasado sexual sin miedo a que influence nuestro sensual presente.


Háblame de tus proyectos o de tu falta de ellos.


Háblame de tus defectos tanto como de tus virtudes.


Háblame de los nombres que elegiste para es@s hij@s que nunca tendremos.


Háblame de tus fantasías y realidades sexuales.


Háblame de tu sexo no biológico y de tus orientaciones sexuales frustradas.


Háblame de los traumas de tu infancia y de tus luchas de adolescencia.


Háblame de cómo te gusta vivir y cómo te gustaría morir.


Háblame de las cuentas que no te cierran y de tus números sagrados.


Háblame hasta por los codos, ¡qué digo!, hasta por los genitales.


Háblame de mecánica cuántica y de física teórica.


 Háblame de lo que quieras, pero nunca dejes de hablarme.


No quiero y no puedo escuchar a nadie más.


Y ni siquiera te escucho, te absorbo por completo palabra a palabra.


Totalmente abierta a ti, soy toda oídos.


domingo

Dormir de a 2


Dormir de a dos puede ser un silencio incómodo o puede ser una silenciosa conversación de la piel.

Dormir de a dos puede ser una forma de olvido del ser individual.


Dormir de a dos es un privilegio más de la edad.

Dormir de a dos es una condición más de la situación económica.

Dormir de a dos es una concesión más de la orientación sexual normativa.

Dormir de a dos es una imposición de una moral y unas buenas costumbres.

Dormir de a dos es una negación de la posibilidad de la orgía.

Dormir de a dos es una recomendación más del feng shui de las relaciones sociales.

Dormir de a dos puede ser crimen y castigo.

Dormir de a dos puede ser viaje o peaje.

Dormir de a dos puede ser fantasía o realidad.


Dormir de a dos también es una amenaza constante de la soledad. 


Dormir de a dos puede ser aceptar la carga de la mortalidad humana o puede ser rozar la eternidad.

Dormir de a dos puede ser esto y mucho más. ¿Qué es para ti?

Más sobre dormir de a dos: Dormir en pareja, ¿no es dormir?

martes

Vivir sin amor

Vivir sin amor es al espíritu lo que vivir sin sexo es al cuerpo, dirían. Yo digo que es al espíritu, también, porque el sexo no se tiene solamente con el cuerpo.


Dicen algunas canciones y frases que no se puede vivir sin amor, yo creo que sí se puede, pero no se debería.


Nos acostumbramos primero a vivir sin amor, y después es muy fácil acostumbrarnos a vivir sin sexo, que es otra falta de amor pero más íntima.


Vivir sin amor es no tener quien te escuche, pero también es no escucharse a un@ mism@.


Vivir sin amor es no tener quien quiera tocarte, pero también no desear tocar.


Vivir sin amor es no tener con quien pelear, pero también vivir pelead@ con el mundo.


Vivir sin amor es no tener a quien ocultarle tus secretos, pero también es la vida totalmente expuesta.


Vivir sin amor es no tener a quien negarle la mirada a tu cuerpo desnudo, pero también no tener a quien espiárselo.


Vivir sin amor es negar y ser negad@ la mirada.


Vivir sin amor es ser juzgado y prejuzgado constantemente, pero también encasillarse a un@ mism@.


Vivir sin amor es todo esto y mucho más. Percibo una vida social sin amor por una vida privada sin amor. Percibo falta de amor desde los orígenes, las infancias, las adolescencias, las adulteces varias y hasta la muerte.


Vivir sin amor es peor que coger sin amor, porque aunque no ames a las personas con las que te acuestas, siempre nos queda el cariño por la co-existencia y la complicidad del placer mutuo obtenido.


Vivir sin sexo, es también, vivir sin amor.

Puedo/podemos

Puedo moverme por el laberinto de tus labios con la certeza de quien sabe cómo salir, si quiere.


Puedo enredarme en tu vello púbico para olvidarme un rato de los problemas que me enredan.


Puedo olvidarme una y otra vez el camino a tu cama, para sentir siempre que es uno nuevo.


Puedo arroparnos con caricias que hagan innecesarias las sábanas.


Puedo contener mis orgasmos hasta que ya no puedas contener los tuyos.


Puedo escalar tus ideas como si fueran de roca hasta llegar a la cima de tu lógica personal.

                                                       Y bajarme del otro lado sin dejar bandera de conquista. 


Puedo quedarme tan quieta y callada que te sientas sol@ el tiempo necesario para sanar.

                                                       Y revivir cuando quieras echar sal a la herida de existir junt@s.


Puedo arrodillarme ante ti sin perder la altura, porque me he arrodillado ante mí.


Puedo dejarme penetrar para no penetrarte, y puedo penetrarte para no dejarme penetrar.


Puedo lamer tu experiencia de vida en la piel y quedarme aún con ganas de succionarte el futuro de una libido aún latente.


Puedo perderme en ti o hacerte perder en mí, puedo jugar a las escondidas o puedes jugar a la mancha.


Puedo contarte un cuento antes de ir a dormir, justo después de acostarnos a no dormir.


Puedo cegarme a la belleza ajena con tal de poder tocar siempre la tuya.


Puedo ir contigo sin dejarme equipaje o puedo llevar mi equipaje y no ir contigo.


Puedo ser tu virgen cuantas veces quieras, porque procrearé tu pasión para que sea siempre nueva.


Puedo tantas cosas, y tú puedes tantas otras. Pero aquí se trata de descubrir lo que podamos los dos.


Puedo, pero no sé si quiero.

Puedes, pero no sabes si quieres.

Y hasta que lo sepa, me diré y te diré (nos diré) que no puedo.

Y hasta que lo sepa, me dirás y te dirás (nos dirás) que no puedes.

Y podemos intentar creérnoslo.