Blog de pensamientos, ejercicios de escritura y opiniones en más de 140 caracteres. No contiene imágenes explícitas (ver blog de imágenes), pero sí temas para ¿adultos? (18+): sexualidades, estereotipos, géneros, sexo, amor, relaciones, libertades, responsabilidades, erotismo. Si algo de esto va en contra de sus creencias, experiencias, pensamientos u opiniones personales, las de su religión, gobierno o sus padres, continúa leyendo bajo su propia responsabilidad o la suya.

Cajones

CRÍTICA SOCIAL Y AUTOREFLEXIÓN, GÉNEROS Y ANTIGÉNEROS, DERECHOS Y RESPONSABILIDADES, ELECCIONES DE VIDA, AMORES Y POLVOS, VIRGINIDADES Y EXPERIENCIAS, SENSACIONES Y SENTIMIENTOS, SATISFACCIONES E INSATISFACCIONES, ESTEREOTIPOS, ROLES, EROTISMO, TWITTERATURA, EVOLUCIONES, INVOLUCIONES Y REVOLUCIONES.

jueves

Búsquedas

Buscar y encontrar, en algún punto, son la misma cosa. Se puede pasar vidas buscando algo sin querer encontrarlo o se puede encontrar en una vida aquello que ya no se desea buscar, sino encontrar.

Me preguntaron hace poco cómo y dónde encontrar sexo sin compromisos sin tener que recurrir a pagar por sexo. 

Cuando hoy pensamos en búsquedas, nos aparece el logotipo de G o o g l e en la mente. No nos quedan ya herramientas mentales para afrontar el camino entre la curiosidad, el percibir las pistas del pensamiento y la historia, el hacer conjeturas, el sortear obstáculos y el llegar a la respuesta deseada. Necesitamos todo servido, hasta el conocimiento sobre nosotros mismos. 

Quiza, sin darnos cuenta, nos convencieron, convencimos o dejamos convencer de que si no tenemos nuestras fotos, direcciones, conocidos, númeres de teléfono y hasta las coordenadas de nuestra ubicación exacta en la nube, no existimos. Y entregar nuestra capacidad de encontrar las cosas por nosotros mismos podría ser el primer paso de este proceso, o también podría ser la consecuencia.

La noticia es que de todas formas moriremos y llegado el momento, seremos igual de (in)trascendentes que una mota de polvo. Ni buena ni mala noticia, pero tendemos a poner en esa categoría a los chimentos, al último culo de moda en primera plana en la portada de nuestro cerebro, o por qué no, recetas para atravesar las efemérides nacionales o internacionales de acuerdo a principios ajenos. Queremos olvidar esto y para eso es necesario hasta perder la curiosidad.

Sin embargo, cada época tuvo su forma predilecta de buscar y de estereotipar la idea de la búsqueda. En la época de los caballeros y las damas, por ejemplo, la aventura era camino y objetivo; el caballero no llegaba a encontrarse con su caballerosidad ni a merecer a su dama antes de haber recorrido el mundo encontrando más que buscando aventuras. En la época de las drogas, la búsqueda interior del ser se convirtió en la única forma de saber en donde estaba uno parado en este mundo, y quizá la puerta de acceso para entender que éste no es el único mundo que existe, aunque quizá sea el único al que la mayoría de los seres tienen acceso.

Imagen de enciclopedia.wikia.com

Como época, como sociedad, hemos perdido la capacidad de encontrar porque hemos cedido la posibilidad de buscar. Queremos todo y lo queremos ya, pero no queremos ni mover un pelo para conseguirlo. Y créanme, para las búsquedas más importantes, no hay páginas amarillas ni delivery que te ayuden a saber por donde empezar ni cómo acabar, muchos menos con quien contar o a quien recurrir.

Cada día me cruzo con personas que buscan el éxito sin saber muy bien en donde está,

que buscan el amor de sus vidas sin saber muy bien de qué van sus vidas y mucho menos el amor,

que buscan la paz sin haber luchado antes ninguna guerra,

que buscan la monogamia cuando quieren bi o poligamia o bi o poligamia cuando quieren monogamia, 

que buscan hijos, objetivos laborales, dinero, y hasta placeres, porque les dijeron que tenían que buscarlos.

Yo digo basta de buscar éxitos y de escapar a los fracasos, vivir es una cuestión de términos medios, porque los extremos, el del nacimiento y el de la muerte, llegan de una vez y para siempre. 

Digo que basta de encontrar amores sin buscarlos y de buscar amores distintos de los que se encuentran. Encontrar primero el amor propio y con él forjarse una personalidad, una vida, una forma de vivirla. El amor se encuentra con el amor por sus propios medios. 

La paz no viene sola, aunque las guerras muchas veces son tan interiores como un hongo vaginal. Y en el exterior, hay un gran porcentaje de batallas que no vale la pena pelear en el campo de batalla social... que es casi como querer pajearse uno mismo a través del cuerpo de otro.

Digo que la fidelidad no es una sola, ni las formas de relacionarse que pueden resultar placenteras y socialmente viables para diferentes personas. Basta de sociedades compuestas, encabezadas, sostenidas y obstruídas por "la familia" en donde los únicos sujetos de derechos son los que aceptan esa forma de vida sectaria y las formas de consumo que vienen con ella. 

Digo que antes de hacer de cuenta que buscas las mismas cosas que tantos buscaron antes que tú porque también les dijeron que había que buscaras te preguntes qué esperas encontrar, qué te haría feliz saber que existe al final o al costado del camino, qué curiosidades tienes y qué placeres te resultan irrenunciables. Y cuáles son tus formas, habilidades y competencias de búsqueda.

No supe cómo responder hace poco que el sexo sin compromisos y sin tener que pagar se encuentra, no se busca. Y a lo sumo, se acepta o se rechaza, de acuerdo a parámetros propios. Es una cuestión de actitud, de haberse encontrado con uno mismo, y de no poder parar de encontrarse con los demás, aunque no quiera.

Dejemos de buscar. Empecemos a encontrar(nos). 

 Y un buen lugar para empezar este tipo de búsquedas, es entre las piernas. Encontrando primero lo que tenemos entre ellas.

viernes

Noche de... lo que tú quieras

Mi abuela celebraba la noche buena entonando villancicos. Yo celebro una buena noche gritando orgasmos. A cada quien lo suyo, pero me atrevo a pensar que cada vez somos más quienes nos alejamos de las imposiciones sociales y disfrutamos nuestras propias fiestas privadas. 


En mi opinión, si los valores de amor y paz que tanto se resaltan en estas fechas, se aplicaran todo el año, se vivieran cada día y se disfrutaran cada noche, ya no habría que festejar en un solo día, porque cada día y noche de vida serían una fiesta.

El pasaje del deseo de la noche de paz al deseo de la noche de sexo ha sido lento pero contundente. En otras épocas hasta estaba mal visto tener sexo durante celebraciones con cierto tono religioso. No puedo más que sonreír cuando veo que hoy hay más SPAM sexual que religioso. Sí, religión, te reemplazó el porno. Y qué.


Así pienso, así vivo, y no hace falta que me acompañes en la forma de vida, sino que la respetes. Yo respeto tu noche buena, tú haz lo mismo con mi buena noche. 

Si disfrutas este día y esta noche comiendo y bebiendo de más, porque no te lo permites en todo el año, acepta que otr@s disfrutemos comiendo, bebiendo y teniendo el mismo sexo de siempre, porque no es una cuestión de permisos sino de libertades. 

Que los fuegos artificiales siempre sean más estruendosos en el cuarto que en el cielo nocturno. Que nunca falte quien encienda la mecha de la pirotecnia interior. Disfrutemos, nomás.

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Anoche  

domingo

Último Interblogueando


 SE ACABA EL AÑO


Se acaba el Año
Soñando Contigo,
tanto si aún no Eres
como si ya Estás.



Con todo lo sentido,
ante todo lo vivido,
busco tus Ojos y solo
Veo Deseo de Más.



Jorge Korzan - Http://futuronomada.blogspot.com.ar/



Si los años acabaran como yo, no dejarían de pasar.
Viviríamos décadas, siglos, milenios, sin querer parar ni a descansar.
Se acumularían las experiencias en vez de amontonarse los años.
Viviríamos décadas, siglos, milenios, sin poder parar a envejecer.



Si yo acabara como los años, quizá me negaría a empezar.
No es fácil pasar ni llegar al límite del placer,
mucho menos entender que la muerte siempre acechará la vida.
Siempre quise trascender, hoy sólo quiero estar viva.



Los años y yo acabamos,
aunque acabamos distinto duramos parecido.
Yo y los años acabamos,
aunque duramos distinto acabamos parecido.



Pélvica - www.pelvicando.blogspot.com.ar



parpadeo y ya se corrió el año
                                    perdón
                                       se terminó
parpadeo y envejezco
este tiempo precoz


parpadeo ciego
sordo
mudo
juego con alevosía
y aún así pierdo


parpadeo en silencio
contemplando la distancia
parpadeo y sigo

Miguel Rovel - www.diariodeunpatan.blogspot.com


El último grano de arena cae del reloj, el año acaba y al igual que  con los orgasmos me preparo para el siguiente.
 
 

jueves

Amantes (7)

El amigo del amante de una amiga no pregunta si es alta, flaca, gorda o bajita, se prepara para ponerla y punto.

Así  me preparé, así fue preparado, no una cita ciegas sino un polvo a ciegas y así cogí. Dos veces. Con un orgasmo y medio por polvo y todo.

Si encontrás quien te los arranque aún con copas de más, probablemente termines repitiendo. Las copas de más hasta la borrachera y la persona hasta el orgasmo.

A veces bailar es bailar. Y otras veces es coger parado y con ropa. Así cogimos, digo, bailamos toda la noche antes del final.

Hasta me dijo exactamente qué tipo de preservativos le gustaban más. No puedo imaginar algo mejor que el sexo directo, consentido y con pocos preámbulos. Sin reclamos posteriores ni incomodidades.

No soy un hombre de muchas palabras, ni de muchos orgasmos en realidad. Tengo la acabada siempre lista, como la mayoría. 

Quizá para ella el polvo no fue tan bueno, porque varias veces volvimos a cruzarnos pero ya nunca me susurró al oído: esta noche amerita texturados. 

No fue ni mi primer ni mi último polvo a ciegas. Seguramente, tampoco el suyo. Sí fue nuestro primero y último juntos.

La amiga del amante de un amigo no pregunta si es alto, flaco, gordo o bajo, se prepara para ponerla y punto. 

domingo

Lovin´

(Play and read) Pomplamoose - If You Think You Need Some Lovin´

 

Confundimos amor con hambre.

Confundimos amor con sed.

Confundimos amor con curiosidad.

Confundimos amor con deseo sexual.

Confundimos amor con necesidad.

Confudimos amor con locura.

Confundimos amor con estabilidad económica.

Confundimos amor con monogamia.

Confundimos amor con miedo a estar solos.

Confundimos amor con "tenemos hijos en común".

Confundimos amor porque estamos confundid@s.

Entonces...

Si tienes hambre, pidamos delivery.

Si tienes sed, hagamos limonadas.

Si tienes curiosidad, intenta descubrir por ti mism@.

Si tienes deseo, ten sexo.

Si tienes necesidades, aprende a satisfacerlas tú sol@.

Si tienes locura, busca ayuda profesional.

Si tienes necesidades económicas, ve a trabajar.

Si crees que por que te gusten otras personas no me amas, es que no me amas.

Si no quiere estar sol@, cómprate una vida. 

Si no usas métodos anticonceptivos, prepárate para criar hij@s.

Si estás confundid@, lee, piensa, reflexiona, medita, observa, experimenta. 

Y cuando sepas que lo que necesitas es amor, o al menos, some lovin´, ahí sí te puedo ayudar.  

Mientras tanto, a no molestar. 

Si te comprometes a no molestar, me comprometo a no confundir (te aún más). 

Todo lo demás, ya lo resolví. Y creo que lo que único que alguna vez necesité o quise, fue amor o al menos, some lovin´.

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No me llames 

miércoles

Me lees

Siento que más que mirarme, me lees. Y más que tocarme, buscas las historias escritas en mi piel. 

Me lees como una revista, para matar el tiempo.

Me lees como una novela, sin importar cuánto te lleve llegar al final.

Me lees como un cuento, de a poco, porque lo sabes corto, y no quieres que acabe.

Me lees como una historieta, intuyendo mis estados de ánimo, hasta los más privados.

Me lees como una carta, sabiendo que hay facetas de mi erotismo que tienen otros destinatarios.

Me lees como un correo electrónico, sabiendo que puedes reenviar mis mensajes de placer cuando desees compartirme.

Me lees como a una bola mágica, intentando siempre ver más allá de mis intenciones.

Me lees como a una servilleta, justo después de haberme usado, justo cuando estoy arrugada y chorreando jugos.

Me lees como a una nube, adaptándote a las transformaciones del paso del tiempo.

Me lees como un cazador a una presa, siempre persiguiendo las partes de mí que intentan escaparse.

Me lees como un detective a una pista, descifrando significados ocultos y disfrutando los significados en común.

Me lees como a un epitafio, aceptando todo aquello que ya nunca podré cambiar.

Me lees como a un telegrama, resumiendo las palabras clave de mi verborragia.

Me lees como a un cartel, de pasada y siempre recuerdas lo último que te dije o llevé puesto.

Me lees como a una señal de humo, sabiendo que el mensaje vivirá por siempre en tu memoria y se extinguirá para los demás.

Me lees como un boleto de ida, en este viaje que emprendimos juntos y terminaremos solos.

Más que escucharme, me lees con el cuerpo. Más que leer las historias escritas en mi piel, estás escribiendo en mi piel:
revistas
novelas
cuentos
historietas
cartas
correos electrónicos
futuros de bola mágica
servilletas
nubes
señales de presa para un cazador
pistas para un detective
epitafios
telegramas
carteles
señales de humo 
y un boleto de viaje que todavía no hemos pagado.

sábado

Como el primer día

Estamos enamorados como el primer día, es una de esas frases hechas que seguramente alguna vez alguien dijo con sentimientos y con sentido. Después la siguieron repitiendo y retuiteando en el tiempo, hasta que perdió el sentido y los sentimientos cuando alguien comenzó a decirlo sin ellos. 

Si es cierto que el amor no tiene tiempo, podría estarse enamorados no como el primer día, sino como en el momento de coincidir. Que pudo haber sido a plena luz del sol, o de la luna.

También sería posible seguir amando después de morir y hasta renacer todavía enamorado de una vida anterior en una reencarnación. 

¿Qué es lo atractivo de ese primer día de enamoramiento que nos hace desear nunca dejarlo atrás?
  • La curiosidad le gana al miedo. Mantenerla viva no es imposible si se acompañan los cambios personales, si se quiere estar para ver en qué se convierte el otro y descubrirlo.
  • La sensación de pertenencia a uno mismo es absoluta en presencia de un igual. El mundo se transforma en música de fondo de tus momentos de a dos
  • El desafío intelectual de entender al otro y de hacerse entender renueva el pensamiento.
  • La posibilidad de una existencia común genera el replanteo de prioridades y objetivos, obliga a un ejercicio de la imaginación al que muchas veces renunciamos de pequeños.
  • La necesidad de estar juntos llega a su límite y la distancia deja de ser una opción. En la cama, en la calle, hasta en la mente.
  • El autoestima se eleva al sentirse atractivo como se es y percibir una atracción única.
  • El deseo sexual se enfoca, se concentra y se dispara hacia un solo objetivo.
  •  La esperanza deja de ser lo último que se pierde y comienza a ser lo primero que se recupera.
La única forma de estar enamorados es seguir enamorándose día a día y noche a noche. Como el primer día. Como el último día. 

Nos aferramos tanto a lo material que terminamos poniéndole al amor fecha de caducidad, porque ponerle tiempo y espacio es condenarlo al mundo físico en el que tenemos un cuerpo que muere.

Por suerte, pero también por elección, tú y yo no estamos enamorados como el primer día. Estamos enamorados como el último día, porque cada día podría ser el último de este cuerpo, aunque no de este amor.

Por elección, pero también por suerte, tú y yo no estamos enamorados como el primer día, pero estamos follando como la primera noche. 

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lunes

Bocas, y la tuya


La boca, los labios, la capacidad de expresarse, siempre fueron y serán algo que nos conecta, que nos atrae, que nos despierta la curiosidad en l@s otr@s.

Abierta o cerrada, hablando o callada, es el comienzo del sistema digestivo, que termina, por qué no, en otra boca que lleva hacia afuera en vez de hacia adentro.

En Twitter hablamos sin boca y nos besamos con labios invisibles. Intercambiamos aliento de vida y rozamos, queriéndolo o sin querer, textos, bocas, labios, palabras y alientos ajenos.


Que nunca se le olvide que la quiero por que su boca sabe a rebeldía
sh ./mode.sh & (@AzadesCoyote) septiembre 6, 2015
@AzadesCoyote eso me hace acordar a una cumbia viejita que hablaba de ese tipo de olores en la boca femenina. Je, je.
ando (@Pelvica) septiembre 6, 2015

Existen bocas, y existe tu boca. 

Ésa que encontré entre todas las otras, hablando con mi voz, sin que la hubieras escuchado antes. 
Me gusta tu boca porque le hace eco a la mía.

Ésa que respira sin expectativas y suspira sin esperanza.
 Me gusta tu boca porque habla hasta cuando calla.

Ésa que sabe complacer y acepta ser complacida. 
 Me gusta tu boca porque mama más de lo que habla.

Ésa que crea universos cuando se abre y los destruye cuando se cierra. Me gusta tu boca porque cuando besa se come mi mundo.

Ésa que encastra perfecto entre mis labios y mi deseo. 
 Me gusta tu boca porque a ella le gusta la mía.


Hoy es tu boca, pero en el pasado, fue cualquier boca que pudiera acercarse a la mía sin morderla... y en el futuro, será cualquiera boca que se parezca a la tuya.
Aunque existan bocas, y la tuya. 

sábado

Menstruación

El condicionamiento utiliza recompensas y castigos para reforzar las respuestas condicionadas. En el afán sociocultural de recompensar moralmente el orden biológico de las cosas y tener hijos simplemente porque tienes órganos que lo permiten, se castiga el no tenerlos, mensualmente, para que no se olvide lo que se debe y lo que se debería, escondiendo, penalizando y enfatizando la asquerosidad de que una vez al mes te desangres. 

Habiendo leído ya artículos que hablan a favor o en contra de invisibilizar o negativizar la menstruación, me propongo entonces algo más poético, más sarcástico, y casi tan doloroso como el espasmo del útero que elimina los restos de lo que no fue ni será. 
La menstruación parece que fuera una sola como las mujeres mismas que se meten todas en la misma bolsa. La mujer es esto, es lo otro, si no se ve así o asá no es mujer, si no tiene tal o cual trato con los hombres, etc, etc. La menstruación es apenas ese eufemismo violeta de calzones blancos inmaculados que nunca se manchan si usas éste o aquél producto de "higiene femenina". 

Porque claro, menstruar es un falta de higiene. Pero no todo tiene por qué ser tan color de vagina y prefiero, como siempre, ver la toallita medio llena que el tampón a medio absorber. 

Menstruaciones y no menstruación: 

Las hay rosadas, pálidas, que no duran más que unas gotas, que no alcanzan ni para manchar el calzón y que pasan casi sin dolor. Si te llevas una gota a los labios, apenas puedes distinguirla de una lágrima, porque se hace más dulce que salada. 

Las hay con goterones gruesos, como lluvia del siglo pasado, que caen tan lentamente que en vez de días sientes que pasan años hasta que finalmente se van con un último retortijón. 

Las hay como inundaciones que bajan con el furor de las mareas, sin distinguir gotas, atravesando capas y capas de piel, vello y paños, no contentas con existir entre los muslos.

Las hay con cóagulos del tamaño de frutas secas, nuditos de sangre y dolor expulsados entre malestares intermitentes, como luces sin electricidad de un árbol navideño abandonado a mitad de año.

Las hay púrpura, casi negras, que dejan unos manchones que secan rápido y se deshojan como una flor macabra o se adhieren a las superficies como un barro difícil de limpiar, dejando para siempre una marca que se lava una y otra vez con la misma culpa que la prueba de un asesinato. 

Las hay indecisas, que empiezan un par de días y después se arrepienten. Paran, esperan, recargan energías adentro como lluvia esperando el nivel perfecto de presión y humedad, para volver otra vez a gotearse para afuera cuando ya te volviste a poner calzones con puntilla y sin protector diario, o peor aún, en el medio del acto sexual durante un orgasmo. 

Las hay rojas al tono de las barras para labios antiguas, ese rouge que hoy pareciera ya no estar en el arcoiris de tonos que pueden ofrecernos las empresas de cosmética, que ya no mancha las camisas de los hombres casados que engañan ni las puntas de los penes de los hombres que pagan por unos minutos de placer oral. Y al igual que ese labial, casi sin olor, con una consistencia cremosa como de nube atrapada en frasco por un cazador de mariposas demasiado ambicioso.

Las hay marrones como corteza de árbol, escupidas de forma despareja, muchas veces formando imágenes que podrían haber sido pinturas rupestres en alguna cavidad no vaginal, con un olor profundo, no del todo desagradable, a grasa de asado caliente chorreada sobre carbones encendidos que ahora son ceniza.

Si hasta el cuerpo festeja la no vida, regalándonos colores, formas, texturas, olores, sensaciones y hasta frecuencias como para pintar un cuadro, no entiendo por qué nosotros no podemos como mínimo aceptarla. 

Cada mes te alegras de que venga, si elegiste no tener hijos, porque otro mes estás safe; si elegiste tenerlos, porque todavía existe la posibilidad física de que otro mes brille por su ausencia. 

Y aunque duele o molesta, es más grande el dolor y la molestia de sentir negado tu derecho a decidir y este recordatorio mensual de la injusta realización del derecho de acuerdo al género todavía hoy. 

Yo no tengo síndrome pre-menstrual, tengo síndrome anti-discriminación por género. Y ese no viene una vez por mes.

Si las tienes, ¿cómo son tus menstruaciones

Si no las tienes, ¿cómo te imaginas que son?

jueves

La letra P

Muchas cosas que me gustan empiezan con la letra P

El nombre de la persona, que corrió el riesgo de ser otro y empezar con M reflejando condiciones de época y con un significado más relacionado con la guerra que con la miel.

El nombre del alter ego, el que pude elegir para mí y no aceptar el que fue elegido por otr@s, justo como lo quería, o casi.

La que define mi presente profesión a tiempo completo. 

La que define mi presente profesión a medio tiempo, publicar o publicitario.

La que define la actividad que podía haber sido una existosa carrera mucho mejor pagada.

La que define la ocupación que fue en otras vidas, en otro idioma, priestress o popesse.

La que define lo que es para mí la base de la sociedad, persona.

La que define lo que es para mí la familia perfecta, pareja. 

La que aparece en un adjetivo que también es sinónimo de un trabajo ya mencionado y que aplica a mi forma de ser de cama.

La que nombra al sustantivo que define mi mayor encanto, la personalidad. Cuando tengo ganas de mostrarla, como los pechos. Ah, esos también empiezan con p. Dos p.

Una forma de vida, el poliamor.

Una forma de vivir la sexualidad, la pansexualidad.

Un color, plata. Ese que tienen las estrellas cuando brillan en las noches más oscuras.

Un pasatiempo, la paja. 

Una ocupación a tiempo completo, pensar. 

Una actitud, perserverar.

Algo que nunca haré, parir. 

Un ideal, la pluralidad... de experiencias, edades, géneros, creencias, elecciones... de existencias.

Una realidad distinta a ésta, la paz.  

¿Con qué letra empiezan las cosas que te gustan? Contame. 

domingo

Contradicciones

La vida está llena de contradicciones, y la vida sexual, como parte de la vida, puede volverse contradictoria. 

En la vida, las contradicciones te ponen a pensar, te confrontan con lo que eras y con lo que eres, te ayudan a cambiar de rumbo o a decidir quedarte justo en donde estás. En la vida sexual las contradicciones chocan tus sensaciones como un buen par de huevos cuando te penetran de atrás, a veces con gusto y otras hasta con un poquito de dolor. Te ayudan a cuestionarte quién eres de adentro para afuera, qué te da placer o qué sexualidad se acopla a tus objetivos de vida.

Uno de los monólogos más famosos y complejos del cine que profundiza justamente conceptos relacionados es el del Abogado del diablo

Me pregunto si alguna vez lograremos ser totalmente coherentes a nivel personal, social, mundial. Sé que viviré para preguntármelo aunque no para responderlo. Para intentarlo, quizá no para lograrlo. Para disfrutar el intento, aunque el resultado no sea disfrutable.

El malcogimiento no es como  un saco de ladrillos, porque le pesa más al que lo suelta por ahí que al que lo sostiene. 

Dicen que el pero anula todo lo que viene antes de él... aunque en la cama, si dices pero después de que te han culeado, no anula nada.

Chupa, pero no muerdas. 

Déjate chupar, pero avisa si te vas a venir.

Usa condón, pero siente como si no lo usaras.

Haz tríos, pero no triángulos amorosos.

Coge toda la noche, pero no te quedes a dormir en su cama.

Desnúdate, pero no tengas celulitis. 

Penetra, pero no acabes adentro.

Búscate, pero no te encuentres diverso.

Coge, pero no dejes de reproducirte. 

Disfruta, pero lo que es definido por otros como disfrutable, no lo que realmente te gusta.

miércoles

Hoy no se fía

No hablo de que "hoy no, me duele la cabeza" del estereotipo femenino ni del "hoy no, me duele la rodilla", del masculino. Sino del viejo cartelito del almacén del barrio 

HOY NO SE FÍA, MAÑANA SÍ

                                                                                       que con pocas palabras guarda mucho significado. Y me lleva a pensar en todas esas cosas que procrastinamos sin darnos cuenta, porque al no generarnos el hábito en el presente, hacemos más difícil que pueda ocurrir en el futuro. Pero también en aquellas cosas (pequeñas o no, en un cajón, un papel o donde entren) que pensamos que por no hacer en este momento, no haremos nunca. 

No estamos a salvo de la incoherencia. Quizá hasta sea parte del crecimiento, el aceptar que estábamos equivocados, o que ya no necesitamos esas necesidades, no medimos con las mismas reglas o hay valores que ya no valoramos. Eso no quita el seguir intentando ser lo más coherente posible y disfrutando el intento.

No estamos a salvo de decir que no ni de recibir siempre noes como respuesta. Pero se puede ser sutil al negar, en un mundo que no es nada sutil en sus formas de conseguir síes.

Entonces, hoy no, vuelva mañana. O quédese a vivir en el hoy.

Hoy no se confía, mañana sí.

Hoy no se engaña, mañana sí. 

Hoy no se piensa, mañana sí.

Hoy no se ama, mañana sí.

Hoy no se envidia, mañana sí.

Hoy no se enamora, mañana sí.

Hoy no se piden disculpas ni perdones, mañana sí.

Hoy no se aborta, mañana sí.

Hoy no se aceptan quejas, mañana sí.

Hoy no se calla, mañana sí.

Hoy se acepta sexo oral, mañana se devuelve.

Hoy no se piden consejos, mañana sí.

Hoy no se olvida, mañana sí.

Hoy no se masturba, mañana sí.

Hoy no se coge, mañana sí.

Entonces, mañana no, vuelva pasado. 

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