Blog de pensamientos, ejercicios de escritura y opiniones en más de 140 caracteres. No contiene imágenes explícitas (ver blog de imágenes), pero sí temas para ¿adultos? (18+): sexualidades, estereotipos, géneros, sexo, amor, relaciones, libertades, responsabilidades, erotismo. Si algo de esto va en contra de sus creencias, experiencias, pensamientos u opiniones personales, las de su religión, gobierno o sus padres, continúa leyendo bajo su propia responsabilidad o la suya.

Cajones

CRÍTICA SOCIAL Y AUTOREFLEXIÓN, GÉNEROS Y ANTIGÉNEROS, DERECHOS Y RESPONSABILIDADES, ELECCIONES DE VIDA, AMORES Y POLVOS, VIRGINIDADES Y EXPERIENCIAS, SENSACIONES Y SENTIMIENTOS, SATISFACCIONES E INSATISFACCIONES, ESTEREOTIPOS, ROLES, EROTISMO, TWITTERATURA, EVOLUCIONES, INVOLUCIONES Y REVOLUCIONES.

sábado

Dobles morales

Doble moral es el acto de aplicar distintos criterios de forma sistemática a distintos individuos por su pertenencia a un grupo (ya sea género, orientación sexual, color de piel, creencias, sector socioeconómico y cualquier cosa que sea considerada discriminable) o la sospecha de pertenencia. 

Y muchas veces, decimos doble por no decir triple o cuádruple. Me da pena terminar pensando en la moral como un pene que te meten te guste o no.Y digo, como la mujer de aquel chiste del hombre que le confiesa que la engaña durante el acto sexual, ¡si tenés otra, metémela en el culo! Me va a doler, siempre duele, pero hay lugar para todas tus morales y todavía sigo teniendo espacio para la mía.

Se permite, de distintas formas más tácitas o más explícitas, mayor libertad de conducta a sujetos que siguen los valores tradicionales (mejor aceptados socialmente) en una distribución arbitraria del poder. Por ejemplo, en sociedades occidentales un católico termina teniendo menos fricciones para convivir en sociedad que un musulmán, un hombre que una mujer, una persona de tez blanca que otra de otros colores, un carnívoro que un vegetariano, una persona de entre 25 a 45 años que un@ niñ@, adolescente o adult@ mayor, etc. Del análisis de la violencia institucional y social que se ejerce para ocultar estos patrones de doble aplicación de estándares surge el concepto de estudio académico de privilegio

Pero de acuerdo al grupo que la aplica, lo discriminable puede ser justo lo opuesto a lo que se discrimina tradicionalmente. Yo, por ejemplo, al único grupo que discrimino es a l@s malcogid@s, y esos vienen en todas las medidas, colores, géneros, religiones, creencias, sectores socioeconómicos, etc. Y generalmente, si lo hago es como su respuesta a sus reacciones, conscientes e inconscientes, tendientes a coartar los hechos o efectos que perciben, imaginan o comprenden de mi libertad (sexual). Es decir, no juzgo a nadie malcogid@ hasta que se malcoge conmigo. Y hablamos de algo sistemático, casi intuitivo, porque días malcogidos tenemos tod@s. Además una cosa es proteger tu vida privada de influencias de personas con las que sabes que no quieres relacionarte en profundidad (que es lo que hago) y otra muy distinta es intervenir en espacios públicos de manera de hacerles la vida social más difícil (que es lo que hacen).

Este será un intento entre otros de empezar a discutir este tema, poniendo en tela de juicio (no moral) las dobles morales (tanto propias como ajenas). 

Un caso que me sorprendió fue el de Uma Thurman. Leer consideraciones como DESFIGURADA en medios tradicionales y en redes sociales me pareció una increíble falta de respeto, siendo que no somos personas cercanas a ella. La única manera en que nuestros universos se tocan es cuando vemos alguna de las películas en las que participó como actriz, y como no la conocemos fuera de esa esfera, opinar de su aspecto fuera de tal o cual papel me parece una falta de tacto total. 

Solemos dirigirnos y hablar con y de las personas con la misma confianza que si les hubiéramos echado un polvo a todas y les hubiéramos dado el mejor orgasmo de su vida.Y creo que ni siquiera esto nos da el derecho de seguir dirigiéndonos toda la vida como si la relación sexual nunca se hubiera acabado.

En este caso la doble moral aparece en que se juzga con mayor crueldad el paso de los años en personas nacidas en envase femenino, pero también en que nos sentimos con derecho a destruir el autoestima de los demás cuando dejan de verse como esperamos que se vean (generalmente, expectativa generada cultural y mediáticamente, y con la que no todos acordamos), aunque nos excusamos ante la opinión pública para evitar categorías como DESFIGURADA cuando no llenamos nuestra propia expectativa (cuando engordamos, envejecemos, desmejoramos). 

Si hoy tod@s compartimos el mismo nivel de exposición que una celebridad, y hoy nos atrevemos a calificarla de DESFIGURADA, ¿estamos dispuest@s a aceptar ese tipo de calificación para nosotr@s mism@s en su momento? 

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Ni me meto a la conversación sobre el tema cirugías, si ella es una persona segura de sí misma o no, si está pasando tal o cual momento específico en su vida, porque estas cuestiones le incumben solamente a ella. Una cirugía es un tema médico y de elección personal; una inseguridad es un tema psicológico y de lucha personal; un momento malo en la vida, es un tema privado y de supervivencia personal. 

Hasta que el paso del tiempo no sea apreciado de la misma manera en hombres, mujeres u otros, seguiremos aplicando esta forma de doble moral: sintiendo que un hombre mayor de 40 años tiene una sensualidad paternal mientras que una mujer de la misma edad ya no es placentera de ver ni de convivir. Lamentablemente, esta tensión también se relaciona con la presión social ejercida sobre el cuerpo de la mujer hacia la posibilidad biológica de tener hijos; pareciera que cuando el tiempo dicta que se acaba, se deja de ser mujer o todo valor como persona empieza a menguar. Y también hasta que el paso del tiempo no deje de ser algo negativo. ¿Uma envejece pero nosotr@s viviremos para siempre? No.

Les invito, como siempre, a disfrutar y a pensar, a permitir que otr@s disfruten y piensen sin meterse en el medio de su disfrute o de su pensamiento, a que vayamos desdoblando junt@s nuestra DOBLE MORAL hasta que sea UNA. O ninguna.

martes

Malcogimiento





El ser humano es malcogido tanto en su naturaleza como en su cultura. Siempre está a un dedo de alcanzar el multiorgasmo. Si encontró un pene enorme, le alcanza a la vagina y le sobra al ano; si encontró un pene pequeño, le alcanza al ano pero le sobra a la vagina. Si consiguió hacer un trío, ahora quiere hacer un cuarteto, porque the more, the sexier. Si consiguió acostarse con un@ amig@, ahora pretende que tod@s las amistades acepten también compartir la cama. 


En invierno, quiere que sea verano para que las desnudeces se hagan más exteriores. En verano, quiere que sea invierno para no transpirar teniendo sexo y para tener la sensación de que calentarse entre otras piernas es una cuestión de vida o muerte. Si está en pareja, su libido necesita estar sola. Si está solo, masturbarse le parece poco y pagar por sexo le parece demasiado. Si no tiene sexo, quiere tenerlo. Pero si lo tiene, nunca tiene el sexo que quisiera tener.


Cuando después de una relación larga tienes tu primer polvo sin compromisos con alguien mucho más atractiv@ que tu ex, no puedes disfrutar porque no es como él/ella. Y cuando estás en una relación larga, los polvos te saben a rutina y fantaseas con encontrar alguien mucho más atractiv@ que el/la actual porque crees que te haría disfrutar más. Si logras hacer realidad todas tus fantasías sexuales, te encontrarás pleno pero a la vez, perderás tu norte sexual. Pueden pasar años hasta que vuelvas a generar nuevas utopías de cama que le den razones a tus genitales para seguir saliendo de adentro de los calzones. Y aún así, quizá hayas aprendido tu lección y guardes alguna para que quede para siempre en el arcón mental de las curiosidades sexuales por saciar. O no, y vuelvas a consumirlas como un adicto a las sensaciones en escenas mentales al mejor estilo película con mensaje antidroga. 


Conformarse pareciera ser el opuesto de siempre querer algo distinto de lo que se tiene. Yo digo que, en esto también, hay que encontrar escalas de grises, que en realidad, son escalas de placer. Aunque en este juego pareciera que elegir y conformarse podrían llegar peligrosamente a convertirse en sinónimos: elegir y conformarse con una orientación sexual, elegir y conformarse con un género, elegir y conformarse con una sexualidad. 


Es difícil medir el malcogimiento propio si no lo comparamos con el ajeno, quizá por eso siempre estamos mirando la cama de los demás para entender cómo funciona o como tendría que funcionar, en teoría, la nuestra. Nunca un@ está tan malcogido como los demás, y a la vez, nunca nadie llegará a estar tan malcogid@ como un@ mism@. Tod@s junt@s hacemos un gran y “feliz” mundo malcogid@.


Dicen los que saben que el humano se diferencia del animal porque su cachorro necesita de otro para vivir, y que allí donde está indefenso biológicamente, se realiza el salto cultural que le permite pensar y elegir convivir en sociedades. Digo yo, que sé poco e intuyo bastante, que la precondición de la existencia humana es el malcogimiento. Siempre a un paso de volver a un estado animal, y siempre a un paso de evolucionar hacia otras formas de existencia. Y sin dar ninguno de los dos pasos, eternamente en duda, constantemente en deuda. 


Por eso, aunque seas un@ porno star, liberal o liberad@ sexual, en el fondo, siempre serás un@ malcogid@. Al igual que yo. 

sábado

2 en 1: cuestión de contenidos + bombas atómicas sexuales

1

Hazte la fama, y échate a dormir, dicen. Ya es difícil sino imposible encontrar a una persona que confíe en un@ polític@, en un@ periodist@ o un sacerdote (ah, ya, aquí no hay @ porque las mujeres por ser mujeres no merecen la igualdad y no tienen el aval jerárquico de ser sacerdotisas). 

El/la polític@ vendría a ser esa persona que, como un mal amante, nos dice lo que queremos escuchar para que le dejemos entrar en la cama y hacer con nuestro cuerpo lo que se le de la gana aunque le digamos que nos gusta otra cosa, negándolo todo al terminar.  
El/la periodist@ vendría a ser esa persona que se acerca con cara de amistad en el peor momento, escucha los problemas y hace plata contándole a todo el mundo lo que percibió (ni siquiera lo que realmente pasó) en un acto de violación de la privacidad a sueldo.
Un sacerdote es una persona que se asume padre de tod@s aunque nunca tendrá hij@s, incluso de aquellos que no profesan su religión o que ni siquiera creen en la familia como institución. En el imaginario social, también a veces es una persona que intenta tener sexo con es@s hij@s postizos, porque el no ser hij@s naturales, parecería quitarle lo incestuoso a la situación.

Cosecharás lo que siembras, también dicen. Pero los gobiernos siguen siendo gobiernos, los medios tradicionales siguen siendo los medios tradicionales y las religiones siguen siendo religiones. Después de siglos de enseñar el odio entre las personas, a marcar la diferencia y discriminar si no se adhiere a la norma (ya sea por obra, acto, pensamiento u omisión), a invisibilizar a la mujer como persona social y a negar sus derechos, a infantilizar a la sociedad tratándonos a todos como si fuéramos niñ@s carenciados necesitados de tutelaje (alguien que decida por nuestro bien superior), me parece que la cosecha se está haciendo esperar.

Cuestión de contenidos 

Hoy por hoy, parecería haberse iniciado una campaña publicitaria con el objetivo de hacer de cuenta de que un papa puede cambiar la opinión pública sobre toda una institución, sino a la institución misma, quedando en el olvido sus grandes aberraciones históricas, como por ejemplo, la santa Inquisición.

Leí por ahí algo así como que la biblia católica es el primer caso de marketing antiguo a ser estudiado. Jesús, entonces, vendría a ser una de las primeras celebridades. Ya estamos acostumbrados, es algo casi esperable, a recibir mensajes antimujer-antigay-antilibertad que la corporación que es la iglesia católica envía de vez en cuando, como hace la TV en los comerciales, breve interludio entre contenidos de mayor peso o extensión, con la intención de que compremos algo o asociemos un producto a determinada forma de vida o actitud.

Cuando hay un mensaje, también hay un público al que está dirigido. Y me sigue sorprendiendo el nivel de pelotudez que tiene que demandar del público la aceptación de un mensaje pelotudo. Puedes enojarte con la institución o puedes enojarte con sus seguidores, casi como pasa con las cuentas de Twitter. No me gusta hablar mal de un@ tuiter@ porque implica insultar a quienes eligieron seguirle. Pero en Twitter existe el BLOCK... afuera tendremos que inventarnos alguna barrera mental para esquivar el contenido que entra en la categoría de SPAM.


2

Quizá pueda haber personas que al ver a esta antigua figura como nueva celebridad apareciendo en las portadas de las revistas, en fotos usando remeras de fútbol, como imagen en un termo para el mate o haciendo declaraciones que parecieran liberales para luego desdecirse o no tomar medida alguna, se olviden por un segundo del mapa semántico ya casi adherido en el insconsciente colectivo a la palabra sacerdote. 
Pero otras seguiremos demandando, esperando y soñando con el momento en que exista el verdadero estado laico: uno en que nuestros impuestos no subsidien religión alguna; en que quien quiera tener una iglesia, pague la renta igual que uno; en que los grupos religiosos no tengan incidencia en cuestiones políticas, de derechos individuales o humanos; en que nadie nos indique desde la soledad autoimpuesta del sacerdocio cómo tener sexo, con quien podemos casarnos, si tenemos o no que tener hijos, o qué métodos anticonceptivos usar; en que un ·hombre de dios" que obligue a otra persona, hombre, mujer, niñ@, adolescente u otro, a tener sexo sin su consentimiento, reciba el mismo trato legal y condena social que un hombre no de dios que cometa el mismo ¿pecado?, en que haya religión para los religiosos y libertad para los libres.

Un estado laico para gobernar un mundo libre en que nadie venga a compararnos con Herodes (seguramente Uds. también tuvieron que googlearlo y creo que el impacto buscado hubiera sido aún mayor si hubiera escogido villanos conocidos, por ejemplo, Lex Luthor, Sauron, El Guasón, ¿Magneto?, Lord Voldemorth o Darth Vader). En que nadie nos discuta la actitud de vida elegida con frases como: con esta actitud, el hombre (no la mujer, ni los niñ@s y adolescentes, ni los otros) comete un nuevo pecado, en contra de dios el creador. Quizá, si fuera trans y católico, esto tendría algo de sentido (and sorry to say, in that case, sucks to be you!). Pero para cualquiera que no forme parte del colectivo de esta religión (una más entre muchas), y por lo tanto, quede por fuera de los mandatos de esa religión, no lo tiene.

Bombas atómicas sexuales

Si digo bomba en un avión, es muy posible que el resultado sea un problema legal. Si digo de alguien que es una bomba en la cama, es muy posible que otras personas me pidan su número de teléfono e intenten tener un encuentro sexual explosivo. El contexto en que el mensaje se da está íntimamente relacionado con el efecto que se busca o que se obtiene sin buscarlo.

Pero si pensamos, encontraremos fácilmente tanto el mensaje que quieren transmitirnos con el efecto deseado como los mensajes secundarios y los efectos colaterales. Si realmente las personas trans son como las bombas nucleares y las bombas nucleares son señaladas como antinaturales, ¿por qué las bombas nucleares no están prohibidas pero sí se intenta prohibir la existencia trans?
Pensemos un poco más, que todavía no nos lo cobran, pero sí nos lo venden. Por ejemplo, imaginemos formas en que las personas trans no son como las bombas nucleares, a saber:
*Ser trans no lastima ni mata la vida a kilómetros a la redonda.
*Una persona trans no es un arma, sigue siendo simplemente una persona más allá de sus elecciones de (género y sexualidad) vida.
*Una bomba nuclear se dispara sobre los enemigos para ganar nomatterwhat, como bien nos demostró (los) Estados Unidos en la segunda guerra mundial (otro dato de la historia para jamás olvidar). No me imagino ganar una guerra arrojando personas trans en zonas enemigas.

Pensemos, también, formas en que las personas trans podrían ser como las bombas nucleares:
*El impacto visual que genera la diferencia en quienes no están preparados para aceptarla podría medirse en megatones.
*Generalmente, las personas trans que conozco suelen tener formas de ser explosivas, quizá como manera de defenderse ante las explosiones de las miradas y reacciones de otros a su existencia.
*Elegir el propio género, la propia apariencia y la propia sexualidad, es un invento humano, sí, pero recordemos que también lo es la religión. 

Hablar mal de grupos con los que la sociedad no ha tenido trato, a evitado el trato o ha tenido trato insuficiente con el objetivo de generar percepciones, efectos o actitudes que aún no se han desarollado socialmente por la falta de convivencia, me parece una bomba de humo mediática para derivar la atención de las percepciones sociales difíciles o imposibles de alterar sobre el propio grupo.

Una bomba nuclear podría matar todas las formas de vida del planeta. Y después de siglos y siglos, podría volver a comenzar la vida, una vida nueva, sin gobiernos, sin impuestos, sin esclavitudes.

Que el mundo acepte todo tipo de género y sexualidad sería una explosión mental del tipo bomba atómica, e implicaría el comienzo de una nueva era. 
Una que intentarán retrasar por todos los medios (de que dispongan) quienes no están preparados para evolucionar y formar parte de ella.


(Aclaración: las minúsculas en palabras tradicionalmente escritas con con Mayúsculas son a propósito; diga lo que diga la RAE, como estas instituciones, dioses o personajes no me representan, no le veo lógica a utilizarlas).

martes

Amantes

 ... un intento de descripción de este personaje desde el punto de vista de sus imaginarios (y no solamente imaginarios) amantes. 

Ella no es lo que parece, es mucho menos y mucho más que eso. Es el ideal de amante general, íncubo y súcubo a la vez, sin serlo. De carne y hueso, pero no del todo de este mundo. 

La conocí en un bar, en donde me clavó una mirada tan ardiente como la lengua que vino después y cada una de las inolvidables revolcadas que nos dimos en camas, calles, baños y dondefueraquepudiéramos. 




Sus piernas se enredaban en mi cuerpo con menor fuerza de lo que su sensualidad se enredaba en mi placer. Quise escaparme de mí en su cuerpo, pero temía que la potencia de su pasión me hiciera mil pedazos. Tal vez es lo que más me excitaba de ella: le temía casi tanto como me excitaba, me generaba una culpa horrible acaparar su atención sexual en mi inútil cuerpo sabiendo que podría estar complaciendo a decenas de humanos, hombres, mujeres y otros.

No sé si la soñé, o si realmente la tuve. Lo único que sé es que ya no soy la misma persona. Ella fue la llave que penetró la cerradura de mi placer y abrió la puerta de mis orgasmos de par en par. Ahora no puedo cerrarla. Ahora no puedo parar de entregarme. A otr@s, pero siempre pensando en ella, buscándola en el frenesí de otras pieles.

A veces vuelvo a ese bar, esperando sentirla entre la gente, su perfume de mujer, su tranquilo acecho en la oscuridad, su voz pecaminosa. Pero lo hago con la certeza de que ya no volverá, como cuando se busca un recuerdo. Sé que si ella lo desea me encontrará, pero que si no lo desea, jamás volveré a sentirla. Solía decirme: nunca follo dos veces en la misma cama. Aunque puedo decir, con orgullo, que mi cama la retuvo más de dos veces. Es más de lo que muchos pueden decir, y menos de lo que me gustaría.

¿Qué si me enamoré de ella? No, eso sería una estupidez. Ella es tan libre como el viento, y aunque la deseo con todo mi cuerpo, y la parte del alma que aún no he ahogado en llanto o en bebida, sé que quedarse en una sola cama sería para ella como aceptar una jaula de carne y caricias. Jamás le haría algo así… pero… si sólo pudiera conseguir aunque sea un ápice de aquel placer… ah, dormiría feliz otra vez.

Una de sus tantos amantes, hablando entre trago y trago con un cigarrillo en una mano, un escote en el corazón, y un pañuelo manchado de rouge en la otra. Llevaría medias de liga, si no fuera porque a ella le gusta el sexo extravagante con ropa interior muy poco extravagante.

jueves

BIOS

My gift are my words and these ones are for you (Thanks Elton).

No hace mucho organizaba una pequeña dinámica para obsequiar una bio al ganador, generalmente a fin de año y generalmente alrededor de unas diez o doce unidades. 

Los únicos requisitos eran: 

ser una cuenta con al menos 100 seguidores o al menos 6 meses de vida. 

Agregar bio @pelvica al menos por unos días después de utilizarla. 

Responder, participar, cumplir con la consigna del juego (siempre distinta).

Como uno de los únicos que se acordó fue @Antares_002, será la primera de 2015. Pero este año no serán doce ni a fin de año, la frecuencia intentará ser... siempre que haya interesad@s. 

Todos los componentes de información de la cuenta son importantes: nick, ubicación, avatar, bio, enlaces, seguidores, seguidos, klout, momento de creación de la cuenta. 


 Quizá hoy no se le da importancia, pero una cuenta bien hecha puede distinguirse de un bot, una abandonada, una nueva, una falsa, una vendida o un spammer a simple vista. Sé que much@s opinan que la mejor bio son los tuits, pero en muchos casos después de un vistazo a la presentación de la cuenta, no se llega ni siquiera a leerlos. 
Aquí van algunas líneas a modo de sugerencia, para ser combinadas como mejor le guste. 

OJO QUE TODO LO VE, CORAZÓN QUE TODO LO SIENTE, LETRAS QUE TODO LO TOCAN.

NO HAY MEJOR CIEGO QUE EL NO QUIERE VER, NI MEJOR HISTORIA QUE LA QUE NO PUEDEN CONTAR LAS PALABRAS.

TUITEO CON LOS OJOS CERRADOS Y EL CORAZÓN ABIERTO.

NACER EN EL MOMENTO JUSTO, EN UN MUNDO INJUSTO, PERO CON LA PALABRA JUSTA. 

HAGO DE CUENTA QUE TE VEO, HACES DE CUENTA QUE ME VES, NOS SENTIMOS SIN VERNOS. 

Espero que gusten y sirvan, o al menos una de las dos. 

Y al final, terminé ganando yo una frase para la memoria: 

lunes

No es la primera vez

No es la primera vez, y ya prácticamente en nada.

No es la primera vez que alguien me dice que está leyéndome con las manos desde su cama.

No es la primera vez que me insultan y tachan de machista, retrógrada o malintencionada cuando leen mis opiniones, respuestas o reacciones a situaciones machistas, retrógradas o malintencionadas.

No es la primera vez que alguien me cuenta cómo una letra chorreada desde mi inspiración le valió recuperar un amor o polvo perdido o encontrar uno nuevo.

No es la primera vez que confunden con propios estereotipos y estructuras mentales que simplemente me sirven para comunicar desde convenciones sociales todavía actuales otras que podrían no llegar nunca a tener lugar socialmente (o masivamente).

No es la primera vez que alguien me confiesa alguna experiencia sexual, pasada o futura, confianza que solo puede recompensar la de otra confesión similar.

No es la primera vez que habla de mi pobreza mental gente que no experimentó ningún otro tipo de pobreza.

No es la primera vez que una respuesta compartida al azar robe una sonrisa, de dientes, de labios o de lágrimas blancas.

No es la primera vez que quieren insultarme diciéndome hombre o mujer transexual, sin entender que para mí el género es de elección propia y no puede ser un insulto ni siquiera si no has podido o querido elegirlo.

No es la primera vez que una frase sale de mí con el dolor de un parto y la alegría de una idea recién nacida que veo crecer en contacto con otr@s hasta prácticamente desconocer su origen.

No es la primera vez que me acusan de P U T A, hombres y mujeres cuya frecuencia sexual es muy inferior a la que es o imaginan que es la mía.

No es la primera vez que las palabras se convierten en prendas que me voy quitando en un striptease mental o en máscaras que voy acumulando hasta que es imposible encontrar la cara original.

No es la primera vez que me piden consejo y puedo responderlo desde la experiencia, o que me piden consejo y no puedo responderlo desde la experiencia, sino derivarlo a quien puede estar habilitad@ para aconsejar.

Y no tengo nada contra las primeras veces, nada en particular quitando el hecho de que sólo pueden disfrutarse una vez.

No es la primera vez, y ya nunca lo será, pero mucho se habla de los placeres y vicisitudes de las primeras veces, y poco de los que siguen. Y yo no seré quien rompa ese silencio. Not today, at least.