Blog de pensamientos, ejercicios de escritura y opiniones en más de 140 caracteres. No contiene imágenes explícitas (ver blog de imágenes), pero sí temas para ¿adultos? (18+): sexualidades, estereotipos, géneros, sexo, amor, relaciones, libertades, responsabilidades, erotismo. Si algo de esto va en contra de sus creencias, experiencias, pensamientos u opiniones personales, las de su religión, gobierno o sus padres, continúa leyendo bajo su propia responsabilidad o la suya.

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CRÍTICA SOCIAL Y AUTOREFLEXIÓN, GÉNEROS Y ANTIGÉNEROS, DERECHOS Y RESPONSABILIDADES, ELECCIONES DE VIDA, AMORES Y POLVOS, VIRGINIDADES Y EXPERIENCIAS, SENSACIONES Y SENTIMIENTOS, SATISFACCIONES E INSATISFACCIONES, ESTEREOTIPOS, ROLES, EROTISMO, TWITTERATURA, EVOLUCIONES, INVOLUCIONES Y REVOLUCIONES.

sábado

2 en 1: cuestión de contenidos + bombas atómicas sexuales

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Hazte la fama, y échate a dormir, dicen. Ya es difícil sino imposible encontrar a una persona que confíe en un@ polític@, en un@ periodist@ o un sacerdote (ah, ya, aquí no hay @ porque las mujeres por ser mujeres no merecen la igualdad y no tienen el aval jerárquico de ser sacerdotisas). 

El/la polític@ vendría a ser esa persona que, como un mal amante, nos dice lo que queremos escuchar para que le dejemos entrar en la cama y hacer con nuestro cuerpo lo que se le de la gana aunque le digamos que nos gusta otra cosa, negándolo todo al terminar.  
El/la periodist@ vendría a ser esa persona que se acerca con cara de amistad en el peor momento, escucha los problemas y hace plata contándole a todo el mundo lo que percibió (ni siquiera lo que realmente pasó) en un acto de violación de la privacidad a sueldo.
Un sacerdote es una persona que se asume padre de tod@s aunque nunca tendrá hij@s, incluso de aquellos que no profesan su religión o que ni siquiera creen en la familia como institución. En el imaginario social, también a veces es una persona que intenta tener sexo con es@s hij@s postizos, porque el no ser hij@s naturales, parecería quitarle lo incestuoso a la situación.

Cosecharás lo que siembras, también dicen. Pero los gobiernos siguen siendo gobiernos, los medios tradicionales siguen siendo los medios tradicionales y las religiones siguen siendo religiones. Después de siglos de enseñar el odio entre las personas, a marcar la diferencia y discriminar si no se adhiere a la norma (ya sea por obra, acto, pensamiento u omisión), a invisibilizar a la mujer como persona social y a negar sus derechos, a infantilizar a la sociedad tratándonos a todos como si fuéramos niñ@s carenciados necesitados de tutelaje (alguien que decida por nuestro bien superior), me parece que la cosecha se está haciendo esperar.

Cuestión de contenidos 

Hoy por hoy, parecería haberse iniciado una campaña publicitaria con el objetivo de hacer de cuenta de que un papa puede cambiar la opinión pública sobre toda una institución, sino a la institución misma, quedando en el olvido sus grandes aberraciones históricas, como por ejemplo, la santa Inquisición.

Leí por ahí algo así como que la biblia católica es el primer caso de marketing antiguo a ser estudiado. Jesús, entonces, vendría a ser una de las primeras celebridades. Ya estamos acostumbrados, es algo casi esperable, a recibir mensajes antimujer-antigay-antilibertad que la corporación que es la iglesia católica envía de vez en cuando, como hace la TV en los comerciales, breve interludio entre contenidos de mayor peso o extensión, con la intención de que compremos algo o asociemos un producto a determinada forma de vida o actitud.

Cuando hay un mensaje, también hay un público al que está dirigido. Y me sigue sorprendiendo el nivel de pelotudez que tiene que demandar del público la aceptación de un mensaje pelotudo. Puedes enojarte con la institución o puedes enojarte con sus seguidores, casi como pasa con las cuentas de Twitter. No me gusta hablar mal de un@ tuiter@ porque implica insultar a quienes eligieron seguirle. Pero en Twitter existe el BLOCK... afuera tendremos que inventarnos alguna barrera mental para esquivar el contenido que entra en la categoría de SPAM.


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Quizá pueda haber personas que al ver a esta antigua figura como nueva celebridad apareciendo en las portadas de las revistas, en fotos usando remeras de fútbol, como imagen en un termo para el mate o haciendo declaraciones que parecieran liberales para luego desdecirse o no tomar medida alguna, se olviden por un segundo del mapa semántico ya casi adherido en el insconsciente colectivo a la palabra sacerdote. 
Pero otras seguiremos demandando, esperando y soñando con el momento en que exista el verdadero estado laico: uno en que nuestros impuestos no subsidien religión alguna; en que quien quiera tener una iglesia, pague la renta igual que uno; en que los grupos religiosos no tengan incidencia en cuestiones políticas, de derechos individuales o humanos; en que nadie nos indique desde la soledad autoimpuesta del sacerdocio cómo tener sexo, con quien podemos casarnos, si tenemos o no que tener hijos, o qué métodos anticonceptivos usar; en que un ·hombre de dios" que obligue a otra persona, hombre, mujer, niñ@, adolescente u otro, a tener sexo sin su consentimiento, reciba el mismo trato legal y condena social que un hombre no de dios que cometa el mismo ¿pecado?, en que haya religión para los religiosos y libertad para los libres.

Un estado laico para gobernar un mundo libre en que nadie venga a compararnos con Herodes (seguramente Uds. también tuvieron que googlearlo y creo que el impacto buscado hubiera sido aún mayor si hubiera escogido villanos conocidos, por ejemplo, Lex Luthor, Sauron, El Guasón, ¿Magneto?, Lord Voldemorth o Darth Vader). En que nadie nos discuta la actitud de vida elegida con frases como: con esta actitud, el hombre (no la mujer, ni los niñ@s y adolescentes, ni los otros) comete un nuevo pecado, en contra de dios el creador. Quizá, si fuera trans y católico, esto tendría algo de sentido (and sorry to say, in that case, sucks to be you!). Pero para cualquiera que no forme parte del colectivo de esta religión (una más entre muchas), y por lo tanto, quede por fuera de los mandatos de esa religión, no lo tiene.

Bombas atómicas sexuales

Si digo bomba en un avión, es muy posible que el resultado sea un problema legal. Si digo de alguien que es una bomba en la cama, es muy posible que otras personas me pidan su número de teléfono e intenten tener un encuentro sexual explosivo. El contexto en que el mensaje se da está íntimamente relacionado con el efecto que se busca o que se obtiene sin buscarlo.

Pero si pensamos, encontraremos fácilmente tanto el mensaje que quieren transmitirnos con el efecto deseado como los mensajes secundarios y los efectos colaterales. Si realmente las personas trans son como las bombas nucleares y las bombas nucleares son señaladas como antinaturales, ¿por qué las bombas nucleares no están prohibidas pero sí se intenta prohibir la existencia trans?
Pensemos un poco más, que todavía no nos lo cobran, pero sí nos lo venden. Por ejemplo, imaginemos formas en que las personas trans no son como las bombas nucleares, a saber:
*Ser trans no lastima ni mata la vida a kilómetros a la redonda.
*Una persona trans no es un arma, sigue siendo simplemente una persona más allá de sus elecciones de (género y sexualidad) vida.
*Una bomba nuclear se dispara sobre los enemigos para ganar nomatterwhat, como bien nos demostró (los) Estados Unidos en la segunda guerra mundial (otro dato de la historia para jamás olvidar). No me imagino ganar una guerra arrojando personas trans en zonas enemigas.

Pensemos, también, formas en que las personas trans podrían ser como las bombas nucleares:
*El impacto visual que genera la diferencia en quienes no están preparados para aceptarla podría medirse en megatones.
*Generalmente, las personas trans que conozco suelen tener formas de ser explosivas, quizá como manera de defenderse ante las explosiones de las miradas y reacciones de otros a su existencia.
*Elegir el propio género, la propia apariencia y la propia sexualidad, es un invento humano, sí, pero recordemos que también lo es la religión. 

Hablar mal de grupos con los que la sociedad no ha tenido trato, a evitado el trato o ha tenido trato insuficiente con el objetivo de generar percepciones, efectos o actitudes que aún no se han desarollado socialmente por la falta de convivencia, me parece una bomba de humo mediática para derivar la atención de las percepciones sociales difíciles o imposibles de alterar sobre el propio grupo.

Una bomba nuclear podría matar todas las formas de vida del planeta. Y después de siglos y siglos, podría volver a comenzar la vida, una vida nueva, sin gobiernos, sin impuestos, sin esclavitudes.

Que el mundo acepte todo tipo de género y sexualidad sería una explosión mental del tipo bomba atómica, e implicaría el comienzo de una nueva era. 
Una que intentarán retrasar por todos los medios (de que dispongan) quienes no están preparados para evolucionar y formar parte de ella.


(Aclaración: las minúsculas en palabras tradicionalmente escritas con con Mayúsculas son a propósito; diga lo que diga la RAE, como estas instituciones, dioses o personajes no me representan, no le veo lógica a utilizarlas).