Blog de pensamientos, ejercicios de escritura y opiniones en más de 140 caracteres. No contiene imágenes explícitas (ver blog de imágenes), pero sí temas para ¿adultos? (18+): sexualidades, estereotipos, géneros, sexo, amor, relaciones, libertades, responsabilidades, erotismo. Si algo de esto va en contra de sus creencias, experiencias, pensamientos u opiniones personales, las de su religión, gobierno o sus padres, continúa leyendo bajo su propia responsabilidad o la suya.

Cajones

CRÍTICA SOCIAL Y AUTOREFLEXIÓN, GÉNEROS Y ANTIGÉNEROS, DERECHOS Y RESPONSABILIDADES, ELECCIONES DE VIDA, AMORES Y POLVOS, VIRGINIDADES Y EXPERIENCIAS, SENSACIONES Y SENTIMIENTOS, SATISFACCIONES E INSATISFACCIONES, ESTEREOTIPOS, ROLES, EROTISMO, TWITTERATURA, EVOLUCIONES, INVOLUCIONES Y REVOLUCIONES.

miércoles

Breve descripción de mi personaje (Parte II)

Inspirada en el tema BREVE DESCRIPCIÓN DE MI PERSONA de El cuarteto de Nos.

 Parte I

Tengo un género postizo; si no hay ganas improviso
y aunque a veces digo no, 

me la trago y no me mancho,
el que quiera un trío, que reste uno entre cuatro.

La sexología no está entre mis aficiones
tengo varias personalidades, y no hago una. 

No acepto sin embargo, adoctrinar ni adoctrinarme
y quiero elegir con qué venérea inmolarme.

Pero no soy tan complicada como para casarme
ni tener un orgasmo en silencio. 

No estoy tan malco como para no advertir
que no hay polvo de tres minutos, ni una sola cama que me puedan recluir.

Mi padre era agresivo, pero un hombre de bien
no enfrentó por mala paternindad ningún juicio despiadado 

la ignorancia mi legado, ni familia, ni linaje
y a veces el pasado se me hace pesado.
 

Llevo la piel perfecta y las cicatrices por dentro,
siento dudas y pienso certezas, no trabajé de todo lo que quise.
Y traiciono mis principios, porque vivo en sociedad
prostituta de ideas nació esta cuenta siendo.
 

Es mejor ser amado que amar, mi abuela me decía
y no contó en su agonía que nunca había amado a mi abuelo. 

Y yo no puedo aunque intento amar todo lo que quiero
¡eso me pasa por ser pélvica!

Pero no soy tan complicado como para cambiar de sexo
ni quejarme de la soledad de mi sexualidad.

Pero no soy tan necio como para no advertir
que no hay cuenta de Twitter, ni ciento cuarenta caracteres que me puedan definir.

martes

Stop calling

Stop calling, stop calling, I don´t want to answer the phone. I don´t want to talk anymore. Lady Gaga.


Telephone, cover de Pomplamoose. 

Ya es demasiado tarde para comunicarnos. Y cuando digo

 comunicarnos no hablo solamente del teléfono. Cuando se ama, se 

desea, se quiere y se coge, los canales de comunicación ancestrales,

 los de la mente, el cuerpo y la consciencia, hacen innecesarios los

 actuales. Nos damos cuenta si el otro se siente mal, porque nos

 sentimos mal. Nos damos cuenta de que el otro nos desea, porque

 sentimos como nos acaricia el cuerpo en la distancia. Nos damos

 cuenta de que el otro está siempre ahí con nosotros, porque ya

 hemos unido nuestra percepción en una sola. 

Cuando se rompe ese tipo de comunicación, te sientes sordo, mudo,

 vacío, sientes que todas las palabras son como interrupciones al

 silencio, pero sin sentido. Pierdes las ganas de hablar, porque la 

única persona que deseas que te escuche, ya no te escucha. Dejas de 

ser quien eres un poco, porque quien comprendía enteramente 

cómo eras ya no lo hace. No sabes que ocurrió primero, si dejar de 

escuchar o de ser escuchado, pero poco importa. 

Tuuu, tuuu, tuuu, tuuu...

Stop calling.

Ya es demasiado tarde para los mundos compartidos en una mirada.

Stop calling.

Ya es demasiado tarde para las promesas y el futuro imaginado de a dos.

Stop calling.

Ya es demasiado tarde para los celos y las disputas de propiedad del cuerpo.

Stop calling. 

Ya es demasiado tarde para el roce de la piel y la compenetración de placeres.

Stop calling. 

Ya es demasiado tarde para el perfume post-coital.

Stop calling. 

Ya es demasiado tarde para la ironía de habernos encontrado entre la multitud que nada busca.

Stop calling. 

Ya es demasiado tarde para descubrir nuevas sensaciones mutuas o reavivar viejas pasiones.

I don´t want to talk answer the phone.

Ya es demasiado tarde para comunicarnos. Y cuando digo comunicarnos no hablo solamente del teléfono.

Stop.

Para. De llamar. Porque ya no existe respuesta. Para de existir, como existías para mí, porque lo que nos conectaba, ese teléfono invisible del amor que conecta a las personas, se ha roto, y hemos dejado de existir como éramos.

I don´t want to talk anymore.

Ya no quiero amarte más.
_____________________________________________________________________________________
Ejercicio musical de escritura en oraciones cortas y de escribir antes de que la canción termine de reproducirse en mi mente. 

Relacionados:

Ejercicio musical de escritura

Como yo nadie te ha follado

Mi pene querido

Orgasmos musicalizados

Me gustas

domingo

Comer, rezar, amar

Basada en el título de aquella película que nunca vi ni veré, les traigo una posible pequeña historia digna de grandes reflexiones sobre la vida cotidiana y de cama, en líneas de a tres verbos. Enjoy!

Mirar, observar, ver.

Sonreír, reír, carcajear.

 Dormir, soñar, mojar.

Escuchar, hablar, conversar.

Callar, chupar, tragar.

Besar, lenguetear, morder.

Lamer, humedecer, erectar.

Acariciar, pellizcar, agarrar.

 Tirar, empujar, entrar (o salir).

Lubricar, penetrar, acabar.

Repetir, reincidir, cansar. 

Proyectar, construir, destruir.

Enamorar, enamorarse, desenamorarse.

 Aflojar, estirar, cortar.

Ilusionarse, desilusionarse, olvidar.

 Buscar, encontrar, perder.

Malcoger, envidiar, malparir.

Liberar, liberarse, disfrutar.


martes

Te me haces

No te me haces ni fácil ni difícil.

No te me haces dur@ ni bland@. 

No te me haces lind@ ni fe@.

No te me haces viej@ ni joven.

No te me haces lejos ni cerca.

No te me haces tarde ni temprano.

No te me haces propi@ ni ajen@.



Te me haces el esfuerzo justo para la recompensa del placer. 

Te me haces agua las bocas.

Te me haces perfect@.

Te me haces atemporal.

Te me haces a mi alcance.

Te me haces en el momento justo.

Te me haces libre.
 
Te me haces promesa de todo lo que aún me queda por hacerte... y a ti, por hacerme.


domingo

Amantes (5)

Yo sabía que no llegaba ni a los talones a su deseo sexual, pero aún así lo intenté. Por todos los medios de los que disponía como macho occidental, haciendo demostración de billetera, cabello, caballerosidad y bulto. Finalmente accedió, más como para que se acabara mi búsqueda y derivara nuevamente mi atención sexual a nuevas conquistas, que porque sus objetivos de cama me involucraran de alguna forma.

Soy un hombre persistente y que busca la comodidad que sólo puede brindar la costumbre, por lo que después de esa primera noche, insistí hasta que logré que no fuera la única. Sé que ella sólo me buscaba cuando no había nadie más a quien recurrir, pero con tal de disfrutarla pude dejar de lado esas estúpidas cuestiones del plan A o plan B que en teoría deberían terminar con la adolescencia. Sexo puro y duro, sin conversación, sin indirectas, sin te amos mal dichos ni misioneros mal hechos, sin arrepentimientos, sin hijos no deseados ni ETS, sin futuro ni llamadas incómodas al trabajo y mejor aún, sin celos ni planteos.

Visitamos juntos los telos más baratos, con las habitaciones más pequeñas, con el mayor contenido de olor a penes y conchas ajenas posible mal disimulado por lavandina y desodorante de ambientes. Y en ellos, logré dejarla insatisfecha. Hería mi orgullo saber que caía rendido entre sus tetas antes de que ella empezar siquiera a interesarse por mi modesto pene o por mi cuerpo insípido de edad madura. No podía hacer nada más que fingir que no me daba cuenta de que pasaba el resto de la noche masturbándose, mirando pornografía, disfrazándose de esos disfraces que tan poca ropa necesitan y pensando en hacerme alguna diablura.

Generalmente me despertaba ya erecto, con ella montándome sin piedad, o sobresaltado por algún mordisco en alguna parte que no acostumbraba a sentir estimulada, atado o amordazado, o en plena réplica de alguna escena XXX que provocó una excitación que ninguna paja podría calmar. 

Alguna que otra vez logré complacerla con mi lengua, pero siempre quería más y yo siempre la complacía de menos. Nuestra relación (enteramente sexual) duró lo que tenía que durar, porque si la duración hubiera dependido de lo que me dura dura regularmente, hubiera terminado todavía antes de lo que suelo acabar. 

Todavía hoy a veces cierro los ojos y hago como que duermo, imaginádola a mi lado haciéndose ella misma todo aquello que yo nunca pude pero hubiera querido hacerle, hasta que a veces hasta siento un leve movimiento en la cama. Generalmente no es más que mi mano acariciando mi pene arriba y abajo mientras mi cintura y cadera acompañan el movimiento, pero de vez en cuando creo que la siento conmigo, y la imagino en la cama de otro que le de tan poco placer como yo, jugando a que no me despierte antes de su orgasmo o a que siempre siga soñando con él.

Otros relacionados:

 Amantes (4)   Amantes (3) 

Amantes (2)    Amantes 

Como yo nadie te ha follado

Hace años sonaba el tema Como yo nadie te ha amado de Bon Jovi y a muchas que decían sentirse tocadas en el corazón, en realidad, lo que sentían tocado era el calzón, si es que después de escucharlo aún lo tenían puesto. 


A medida que va pasando el tiempo y vamos releyendo o reinterpretando la música, literatura, publicidades y ahora hasta nuestros memes y tuits, le vamos dando nuevos sentidos a los mensajes con los que nacimos, crecimos, nos reproducimos o no, y que seguramente habrán adquirido todavía nuevas connotaciones para cuando nos toque morir. 

Podemos encontrar que algo que nos parecía romántico podría resultar machista y que algo que pensamos que nos empoderaba en realidad era más de lo mismo. Hasta podemos empezar a jugar con sentidos y significados que antes no hubiéramos osado darle a aquellos ítems culturales más clásicos o hasta sagrados, para reírnos de nosotros mismos, de nuestro pasado sociocultural o en simples ejercicios de imaginación que rompen tabúes mentales antes de que te los rompan físicamente. 

No podría asegurar cual era el encanto exacto de esta canción, si la sensualidad del cantante, la mezcla justa de erotismo, ingenuidad y dolor que te quedan sobre la piel cuando te acuestas con un@ ex, o las de la época, pero podría asegurar que durante un tiempo lo mejor que alguien hubiera podido decir para despedirse después de ese último polvo a medio prohibir era ese título. 

Y no puedo evitar ponerme a pensar si hoy pasaría lo mismo... y creo que la respuesta es no. Lo mejor que alguien podría decirte hoy después de no uno sino una maratón de polvos inconveniente pero ya no prohibidos sería Como yo nadie te ha follado. Por supuesto, el efecto sería mejor si la afirmación fuera verdadera; en caso contrario, la respuesta podría ser un Next! gritado con las piernas aún abiertas mientras le ves partir. La mayoría de las veces, la afirmación es mentira para alguna de las partes.

No es algo menor que decir cuando se acaba una relación, y desde luego me parece menos dañino que nunca nadie te amará como yo o simplemente la verdad en vez de no eres tú, soy yo. Creo que puedo decir que, interiormente, lo pensé o lo dije muchas veces, incluso después desde encuentros causales. Quizá alguien también lo pensó o lo dijo alguna vez sobre mí, incluso después de encuentros casuales, aunque no puedo decir que recuerdo a nadie en especial que valiera la pena tararear el tema.

Una vesión libre y más actual del estribillo podría ser: 

Dicen que la vida sexual baby, no es como el porno
para ponerla hay que pagar (en emociones o en cash)
para acabar hay que lubricar
lo di todo por tu placer.

Lloré y lloré blanco y juré que no iba a pajearme
traté y traté de negar mi erección tantas veces.

Si mis lágrimas blancas fueron en vano
si al final yo acabé demasiado
como yo, como yo nadie te ha follado. 

Lo único que podría mantenerse en el tiempo es This Ain´t a love song porque ya no hay canciones de amor. Esto puede deberse a que el tema de la postmodernidad es el sexo mientras que el de la modernidad fue el amor, o quizá es que el amor as we know it ya no existe. 

En todo caso, si alguien te pone el tema de fondo después o durante el polvo, se pone a susurrarte al oído alguna línea o canturrea la música sin letra, sabrás lo que puede estar pensando:

Otra vez la pasión ha ganado al amor
y por eso sigo acabando (contigo o con quien sea)
como yo, como yo nadie te ha follado.