Blog de pensamientos, ejercicios de escritura y opiniones en más de 140 caracteres. No contiene imágenes explícitas (ver blog de imágenes), pero sí temas para ¿adultos? (18+): sexualidades, estereotipos, géneros, sexo, amor, relaciones, libertades, responsabilidades, erotismo. Si algo de esto va en contra de sus creencias, experiencias, pensamientos u opiniones personales, las de su religión, gobierno o sus padres, continúa leyendo bajo su propia responsabilidad o la suya.

Cajones

CRÍTICA SOCIAL Y AUTOREFLEXIÓN, GÉNEROS Y ANTIGÉNEROS, DERECHOS Y RESPONSABILIDADES, ELECCIONES DE VIDA, AMORES Y POLVOS, VIRGINIDADES Y EXPERIENCIAS, SENSACIONES Y SENTIMIENTOS, SATISFACCIONES E INSATISFACCIONES, ESTEREOTIPOS, ROLES, EROTISMO, TWITTERATURA, EVOLUCIONES, INVOLUCIONES Y REVOLUCIONES.

lunes

Bocas, y la tuya


La boca, los labios, la capacidad de expresarse, siempre fueron y serán algo que nos conecta, que nos atrae, que nos despierta la curiosidad en l@s otr@s.

Abierta o cerrada, hablando o callada, es el comienzo del sistema digestivo, que termina, por qué no, en otra boca que lleva hacia afuera en vez de hacia adentro.

En Twitter hablamos sin boca y nos besamos con labios invisibles. Intercambiamos aliento de vida y rozamos, queriéndolo o sin querer, textos, bocas, labios, palabras y alientos ajenos.


Que nunca se le olvide que la quiero por que su boca sabe a rebeldía
sh ./mode.sh & (@AzadesCoyote) septiembre 6, 2015
@AzadesCoyote eso me hace acordar a una cumbia viejita que hablaba de ese tipo de olores en la boca femenina. Je, je.
ando (@Pelvica) septiembre 6, 2015

Existen bocas, y existe tu boca. 

Ésa que encontré entre todas las otras, hablando con mi voz, sin que la hubieras escuchado antes. 
Me gusta tu boca porque le hace eco a la mía.

Ésa que respira sin expectativas y suspira sin esperanza.
 Me gusta tu boca porque habla hasta cuando calla.

Ésa que sabe complacer y acepta ser complacida. 
 Me gusta tu boca porque mama más de lo que habla.

Ésa que crea universos cuando se abre y los destruye cuando se cierra. Me gusta tu boca porque cuando besa se come mi mundo.

Ésa que encastra perfecto entre mis labios y mi deseo. 
 Me gusta tu boca porque a ella le gusta la mía.


Hoy es tu boca, pero en el pasado, fue cualquier boca que pudiera acercarse a la mía sin morderla... y en el futuro, será cualquiera boca que se parezca a la tuya.
Aunque existan bocas, y la tuya. 

sábado

Menstruación

El condicionamiento utiliza recompensas y castigos para reforzar las respuestas condicionadas. En el afán sociocultural de recompensar moralmente el orden biológico de las cosas y tener hijos simplemente porque tienes órganos que lo permiten, se castiga el no tenerlos, mensualmente, para que no se olvide lo que se debe y lo que se debería, escondiendo, penalizando y enfatizando la asquerosidad de que una vez al mes te desangres. 

Habiendo leído ya artículos que hablan a favor o en contra de invisibilizar o negativizar la menstruación, me propongo entonces algo más poético, más sarcástico, y casi tan doloroso como el espasmo del útero que elimina los restos de lo que no fue ni será. 
La menstruación parece que fuera una sola como las mujeres mismas que se meten todas en la misma bolsa. La mujer es esto, es lo otro, si no se ve así o asá no es mujer, si no tiene tal o cual trato con los hombres, etc, etc. La menstruación es apenas ese eufemismo violeta de calzones blancos inmaculados que nunca se manchan si usas éste o aquél producto de "higiene femenina". 

Porque claro, menstruar es un falta de higiene. Pero no todo tiene por qué ser tan color de vagina y prefiero, como siempre, ver la toallita medio llena que el tampón a medio absorber. 

Menstruaciones y no menstruación: 

Las hay rosadas, pálidas, que no duran más que unas gotas, que no alcanzan ni para manchar el calzón y que pasan casi sin dolor. Si te llevas una gota a los labios, apenas puedes distinguirla de una lágrima, porque se hace más dulce que salada. 

Las hay con goterones gruesos, como lluvia del siglo pasado, que caen tan lentamente que en vez de días sientes que pasan años hasta que finalmente se van con un último retortijón. 

Las hay como inundaciones que bajan con el furor de las mareas, sin distinguir gotas, atravesando capas y capas de piel, vello y paños, no contentas con existir entre los muslos.

Las hay con cóagulos del tamaño de frutas secas, nuditos de sangre y dolor expulsados entre malestares intermitentes, como luces sin electricidad de un árbol navideño abandonado a mitad de año.

Las hay púrpura, casi negras, que dejan unos manchones que secan rápido y se deshojan como una flor macabra o se adhieren a las superficies como un barro difícil de limpiar, dejando para siempre una marca que se lava una y otra vez con la misma culpa que la prueba de un asesinato. 

Las hay indecisas, que empiezan un par de días y después se arrepienten. Paran, esperan, recargan energías adentro como lluvia esperando el nivel perfecto de presión y humedad, para volver otra vez a gotearse para afuera cuando ya te volviste a poner calzones con puntilla y sin protector diario, o peor aún, en el medio del acto sexual durante un orgasmo. 

Las hay rojas al tono de las barras para labios antiguas, ese rouge que hoy pareciera ya no estar en el arcoiris de tonos que pueden ofrecernos las empresas de cosmética, que ya no mancha las camisas de los hombres casados que engañan ni las puntas de los penes de los hombres que pagan por unos minutos de placer oral. Y al igual que ese labial, casi sin olor, con una consistencia cremosa como de nube atrapada en frasco por un cazador de mariposas demasiado ambicioso.

Las hay marrones como corteza de árbol, escupidas de forma despareja, muchas veces formando imágenes que podrían haber sido pinturas rupestres en alguna cavidad no vaginal, con un olor profundo, no del todo desagradable, a grasa de asado caliente chorreada sobre carbones encendidos que ahora son ceniza.

Si hasta el cuerpo festeja la no vida, regalándonos colores, formas, texturas, olores, sensaciones y hasta frecuencias como para pintar un cuadro, no entiendo por qué nosotros no podemos como mínimo aceptarla. 

Cada mes te alegras de que venga, si elegiste no tener hijos, porque otro mes estás safe; si elegiste tenerlos, porque todavía existe la posibilidad física de que otro mes brille por su ausencia. 

Y aunque duele o molesta, es más grande el dolor y la molestia de sentir negado tu derecho a decidir y este recordatorio mensual de la injusta realización del derecho de acuerdo al género todavía hoy. 

Yo no tengo síndrome pre-menstrual, tengo síndrome anti-discriminación por género. Y ese no viene una vez por mes.

Si las tienes, ¿cómo son tus menstruaciones

Si no las tienes, ¿cómo te imaginas que son?

jueves

La letra P

Muchas cosas que me gustan empiezan con la letra P

El nombre de la persona, que corrió el riesgo de ser otro y empezar con M reflejando condiciones de época y con un significado más relacionado con la guerra que con la miel.

El nombre del alter ego, el que pude elegir para mí y no aceptar el que fue elegido por otr@s, justo como lo quería, o casi.

La que define mi presente profesión a tiempo completo. 

La que define mi presente profesión a medio tiempo, publicar o publicitario.

La que define la actividad que podía haber sido una existosa carrera mucho mejor pagada.

La que define la ocupación que fue en otras vidas, en otro idioma, priestress o popesse.

La que define lo que es para mí la base de la sociedad, persona.

La que define lo que es para mí la familia perfecta, pareja. 

La que aparece en un adjetivo que también es sinónimo de un trabajo ya mencionado y que aplica a mi forma de ser de cama.

La que nombra al sustantivo que define mi mayor encanto, la personalidad. Cuando tengo ganas de mostrarla, como los pechos. Ah, esos también empiezan con p. Dos p.

Una forma de vida, el poliamor.

Una forma de vivir la sexualidad, la pansexualidad.

Un color, plata. Ese que tienen las estrellas cuando brillan en las noches más oscuras.

Un pasatiempo, la paja. 

Una ocupación a tiempo completo, pensar. 

Una actitud, perserverar.

Algo que nunca haré, parir. 

Un ideal, la pluralidad... de experiencias, edades, géneros, creencias, elecciones... de existencias.

Una realidad distinta a ésta, la paz.  

¿Con qué letra empiezan las cosas que te gustan? Contame. 

domingo

Contradicciones

La vida está llena de contradicciones, y la vida sexual, como parte de la vida, puede volverse contradictoria. 

En la vida, las contradicciones te ponen a pensar, te confrontan con lo que eras y con lo que eres, te ayudan a cambiar de rumbo o a decidir quedarte justo en donde estás. En la vida sexual las contradicciones chocan tus sensaciones como un buen par de huevos cuando te penetran de atrás, a veces con gusto y otras hasta con un poquito de dolor. Te ayudan a cuestionarte quién eres de adentro para afuera, qué te da placer o qué sexualidad se acopla a tus objetivos de vida.

Uno de los monólogos más famosos y complejos del cine que profundiza justamente conceptos relacionados es el del Abogado del diablo

Me pregunto si alguna vez lograremos ser totalmente coherentes a nivel personal, social, mundial. Sé que viviré para preguntármelo aunque no para responderlo. Para intentarlo, quizá no para lograrlo. Para disfrutar el intento, aunque el resultado no sea disfrutable.

El malcogimiento no es como  un saco de ladrillos, porque le pesa más al que lo suelta por ahí que al que lo sostiene. 

Dicen que el pero anula todo lo que viene antes de él... aunque en la cama, si dices pero después de que te han culeado, no anula nada.

Chupa, pero no muerdas. 

Déjate chupar, pero avisa si te vas a venir.

Usa condón, pero siente como si no lo usaras.

Haz tríos, pero no triángulos amorosos.

Coge toda la noche, pero no te quedes a dormir en su cama.

Desnúdate, pero no tengas celulitis. 

Penetra, pero no acabes adentro.

Búscate, pero no te encuentres diverso.

Coge, pero no dejes de reproducirte. 

Disfruta, pero lo que es definido por otros como disfrutable, no lo que realmente te gusta.

miércoles

Hoy no se fía

No hablo de que "hoy no, me duele la cabeza" del estereotipo femenino ni del "hoy no, me duele la rodilla", del masculino. Sino del viejo cartelito del almacén del barrio 

HOY NO SE FÍA, MAÑANA SÍ

                                                                                       que con pocas palabras guarda mucho significado. Y me lleva a pensar en todas esas cosas que procrastinamos sin darnos cuenta, porque al no generarnos el hábito en el presente, hacemos más difícil que pueda ocurrir en el futuro. Pero también en aquellas cosas (pequeñas o no, en un cajón, un papel o donde entren) que pensamos que por no hacer en este momento, no haremos nunca. 

No estamos a salvo de la incoherencia. Quizá hasta sea parte del crecimiento, el aceptar que estábamos equivocados, o que ya no necesitamos esas necesidades, no medimos con las mismas reglas o hay valores que ya no valoramos. Eso no quita el seguir intentando ser lo más coherente posible y disfrutando el intento.

No estamos a salvo de decir que no ni de recibir siempre noes como respuesta. Pero se puede ser sutil al negar, en un mundo que no es nada sutil en sus formas de conseguir síes.

Entonces, hoy no, vuelva mañana. O quédese a vivir en el hoy.

Hoy no se confía, mañana sí.

Hoy no se engaña, mañana sí. 

Hoy no se piensa, mañana sí.

Hoy no se ama, mañana sí.

Hoy no se envidia, mañana sí.

Hoy no se enamora, mañana sí.

Hoy no se piden disculpas ni perdones, mañana sí.

Hoy no se aborta, mañana sí.

Hoy no se aceptan quejas, mañana sí.

Hoy no se calla, mañana sí.

Hoy se acepta sexo oral, mañana se devuelve.

Hoy no se piden consejos, mañana sí.

Hoy no se olvida, mañana sí.

Hoy no se masturba, mañana sí.

Hoy no se coge, mañana sí.

Entonces, mañana no, vuelva pasado. 

Relacionado:

sábado

What a fucked up world

Versión libre de What a Wonderful World (WW como en World War) de Luis Armstrong. 
(Play and read)

Yo veo viejos verdes, huelo menstruaciones rojas también.
Los veo pelear sus roles de género para mí y para ti.
Y pienso: ¡Qué mundo asqueroso!


Veo niñ@s, adolescentes y pederastas convivir.
El brillo de un derecho sostenido por mandato divino, la oscuridad de la impunidad sagrada.
Y pienso: ¡Qué mundo asqueroso!
 
Los colores del arco iris, tan lindos en el cielo 
también estarían en las caras de la gente que pasa
si tod@s entendieran y respetaran las bases de la bandera de la sexualidad alternativa.

Veo amigos estrechando sus manos, diciendo "dale campion", 
realmente ellos dicen "ganó boca, putooooo, putooooo, te hicimos un hijo (como si una violación con derecho negado a abortar o una búsqueda tan personal como la orientación sexual fueran chiste)".

Escucho bebés no deseados llorar, los veo crecer con padres que no los quieren ver crecer.
Ellos sufrirán mucho más de lo que yo jamás sabré.
Y repetirán el pasado de dolor en un futuro de paternidades y maternidades forzadas.
Y pienso: ¡Qué mundo asqueroso!
 
Los colores del arco iris, tan lindos en el cielo 
nunca están en las caras de la gente que pasa
Veo amigos estrechando sus manos, diciendo "viva el matrimonio igualitario", 
cuando realmente ellos dicen "no creo que una persona con una sexualidad alternativa deba criar hij@s" (porque a los de sexualidad normativa les ha ido tan bien pariéndolos y criándolos para construir este mundo).

Escucho bebés legalmente no abortados llorar, los veo crecer junto a padres que aún no han crecido.
Ellos harán sufrir al mundo mucho más de lo que yo jamás sabré. 
Y pienso: ¡Qué mundo asqueroso!

Y pienso...
Que este mundo asqueroso podría ser maravilloso...
con un poco de respeto en vez de tanta tolerancia; 
con un poco de libertad en vez de tantas esclavitudes;
con un poco de amor propio en vez de tanto amor falso a los prójimos (que cada vez están más lejos); 
con un poco de pensamiento propio en vez de tanta imposición moralista y buena costumbrera; 
con un poco de autoconocimiento en vez de tanta estadística social, 
con un poco de elección en vez de tanta imposición o tanto relajarse en las elecciones masivas para no hacerse cargo de las consecuencias.

¡Qué mundo más asqueroso nos fue entregado! 
Pero también, ¡qué mundo más asqueroso seguiremos construyendo tú y yo!  

martes

Dando vueltas

Cortesía de piojitaa.blogspot.com.ar

Dando vueltas por el barrio, te busqué.

Dando vueltas por mi cabeza, me encontraste.

Dando vueltas por tu cabeza, me reencontré.

Dando vueltas por mi generación, te rechacé.

Dando vueltas por mi corazón, te acepté.

Dando vueltas por mi razón, te cuestioné.

Dando vueltas por mis razones, te justifiqué.

Dando vueltas por mi cama, te descubrí.

Dando vueltas por mi género, te desafié.

Dando vueltas por mi identidad sexual, te negué.

Dando vueltas por mi memoria, te recordé.

Dando vueltas por mis proyectos, te planifiqué.

Dando vueltas por mis dudas, te reafirmé.

Dando vueltas por mi juego, te competí.

Dando vueltas por tu juego, te gané.

Dando vueltas por mi fe, te negué tres veces antes de creerte.

Creerte que existías siquieras. 
Creerte que me querías. 
Creerme que te quería.

Cortesía de desdeelvestidor.com
Hoy damos vueltas juntos, sin estar dados vuelta y ya nada nos da vuelta porque tampoco hay por qué dar la vuelta
¿Donde daremos la próxima vuelta?

domingo

Interblogueando (11)

Un solo tema, dos puntos de vista.

HOY:

El punto de vista de @miguelrovel 
 
Pa´ polvos

La mojigatería sigue presente en pleno siglo veintiuno y me da una tristeza que me desalma. Obvio, tengo que hacer un drama por todos los orgasmos que no se han cometido en nombre del placer. Es triste darse cuenta que la palabra COGER todavía tenga sus detractores, principalmente mujeres. O alguno que otro mojigato que comen santos y zurran diablos. Ese tipo de batos me dan pendiente. Tal vez no se los han cogido como se debe. Equidad en todos los aspectos, el malcogimiento no distingue género.

Tengo que hablar de este tipo de personas porque me di cuenta lo importante que es tener un buen polvo. Es inevitable ignorar la sonrisa de oreja a oreja que se cargan algunas morras o algunos batos, gracias a los poderes mágicos del buen sexo. Y aquí entran dos variables que dependerá de cada quien: cantidad o calidad. ¿Hacerlo toda la noche como conejos o uno solo que conecte? La atracción como la lombriz que te hace feliz. No es metáfora, tal vez un pequeño chiste.

Existen diversos factores para declarar bien cogid@ a una persona. Nadie se salva de que la vida asuma su papel de juez para advertirnos de las consecuencias de las malas rachas. No todo es sexo, malpensados. Estar bien cogid@ no sólo trata de chorrearse ni de lamer conciencias que saben a gloria. También son aprendizajes a las de agüevo. Asustarse como en jalogüin. Me estoy desviando. Casi lloro. Falta afinidad en los detalles. Alguna calavera por las muertes que resucitan.

Estar bien cogid@ no depende del amor. Son opuestos que en ciertos tiempos se complementan. Así que perder la razón es uno de los síntomas más comunes. No se trata de buscarle tres pies al gato: sudar hace temblar. Aquí y en China y en cualquier lugar una buena cogida alegra el día.

 Mi punto de vista sobre el buen polvo o el buencogimiento en su blog Diario de un Patán