Blog de pensamientos, ejercicios de escritura y opiniones en más de 140 caracteres. No contiene imágenes explícitas (ver blog de imágenes), pero sí temas para ¿adultos? (18+): sexualidades, estereotipos, géneros, sexo, amor, relaciones, libertades, responsabilidades, erotismo. Si algo de esto va en contra de sus creencias, experiencias, pensamientos u opiniones personales, las de su religión, gobierno o sus padres, continúa leyendo bajo su propia responsabilidad o la suya.

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CRÍTICA SOCIAL Y AUTOREFLEXIÓN, GÉNEROS Y ANTIGÉNEROS, DERECHOS Y RESPONSABILIDADES, ELECCIONES DE VIDA, AMORES Y POLVOS, VIRGINIDADES Y EXPERIENCIAS, SENSACIONES Y SENTIMIENTOS, SATISFACCIONES E INSATISFACCIONES, ESTEREOTIPOS, ROLES, EROTISMO, TWITTERATURA, EVOLUCIONES, INVOLUCIONES Y REVOLUCIONES.

domingo

Elegir una pareja

Cuando dos personas empiezan una relación "seria" (irónico porque yo prefiero las relaciones con sentido del humor) tienen muchas cosas para considerar. Temas de vínculo, de organización material (económica, mueble e inmueble, horaria), de frecuencia sexual, de momentos de esparcimiento compartido y a solas, de vacaciones, de reproducción o adopción o su falta, de acuerdos de fidelidad, etc.

Al contarle al mundo (a.k.a compañeros de trabajo, familiares, amigos, conocidos y hasta el verdulero de la esquina) que estás de a dos, siempre surgen inquietudes sobre temas realmente privados que muchas veces es difícil esquivar a causa de la insistencia. Casi hasta el punto de que quieren decidir ellos por vos algunas cuestiones fundamentales que solamente se pueden discutir con ese otro especial.

 He descubierto que para el mundo (antes mencionado) las cuestiones más relevantes son:
  • dónde vivir: si alquilan, están de prestado, si compraron o están pagando la hipoteca; 
  • de qué se trabaja, generalmente en relación no a las pequeñas modificaciones del ser que se generan alrededor de la actividad productiva que se desempeña,  
  • cuál es su apellido, de dónde es su familia, a qué actividad se dedica y si tienen una herencia para dejar, hasta cuántos hermanos hay para repartir, 
  • cuándo y cuántos hijos van a tener (generalmente no se tienen en cuenta las posibilidades de elegir no tenerlo o de adoptar), 
  • adónde se van de vacaciones (cuanto más lejos, más tiempo y más caro, mejor), 
  • si hacen deporte, son flacos y tienen buena salud los dos o si hay uno más lindo o más sano aparentemente que el otro.
 He descubierto que para mí, a diferencia del resto del mundo, las cuestiones más importantes son:
  • que coincidamos en el color favorito,
  • que seamos personas de perro y no de gato como animal de compañía, 
  • que los dos seamos supervivientes y sepamos que pase lo que pase, sobreviviremos,
  • que tengamos la misma idea de la fidelidad o mínimo logremos llegar a un acuerdo,
  • que tengamos la misma frecuencia sexual y el mismo tipo de libido,
  • que tengamos un trabajo que disfrutemos hacer y que nos deje tiempo para vivir además de trabajar, 
  • que podamos estar en silencio sin estar incómodos,
  • que también podamos dormir cómodos sin coger, 
  • que entendamos que estar de a dos no es sacrificar la independencia y respetemos momentos y espacios separados,
  • que no nos rompamos las pelotas (cantaba Bob Oh please don´t you rock my boat, ´cause I don´t want my boat to be rockin´), 
  • que entendamos la responsabilidad y el gasto que implica tener hijos y sólo aceptemos asumirlo si y cuando realmente podamos afrontarlos, 
  • que tengamos ganas de estar juntos, cosa que se pregunta y se responde día a día, y cualquier día puede dejar de pasar. 
Prefiero, entonces, no contarle nada al mundo, mantener mis relaciones en privado, que no es lo mismo que mantenerlas en secreto y ser feliz de a uno porque estoy de a dos y no de a dos porque ya no estoy de a uno. Evitar los interrogatorios ajenos y darle tiempo a los propios, por ejemplo, qué posición sexual quiero probar esta noche o cómo le sorprenderé con algún detalle distinto cada día o qué me dirá después del beso de las buenas noches.
Cortesía de Laculpasiemprefuetuya.blogspot.com
Para el mundo dos personas que se aman y no están casadas son novios, aunque haga años que vivan juntos, aunque tengan planificada una vida... aunque desde el momento en que descubren que se aman mutuamente, ya sean una familia.

Elegir una pareja "estable" (otra ironía, en un mundo tan inestable que es casi líquido como diría Bauman) nos interpela a poner en juego todo nuestro juego de valores y las experiencias previas que contribuyeron a forjar nuestro criterio. Quizá por eso se dice, dime con quién andas y te diré quién eres. Aunque en realidad, todas nuestras elecciones hablan por y de nosotros; y la del/a compañer@ de vida, es una más de todas ellas. A veces refleja quiénes somos, otras quiénes queremos ser y hasta puede hablar en realidad de quienes fuimos alguna vez.