Blog de pensamientos, ejercicios de escritura y opiniones en más de 140 caracteres. No contiene imágenes explícitas (ver blog de imágenes), pero sí temas para ¿adultos? (18+): sexualidades, estereotipos, géneros, sexo, amor, relaciones, libertades, responsabilidades, erotismo. Si algo de esto va en contra de sus creencias, experiencias, pensamientos u opiniones personales, las de su religión, gobierno o sus padres, continúa leyendo bajo su propia responsabilidad o la suya.

Cajones

CRÍTICA SOCIAL Y AUTOREFLEXIÓN, GÉNEROS Y ANTIGÉNEROS, DERECHOS Y RESPONSABILIDADES, ELECCIONES DE VIDA, AMORES Y POLVOS, VIRGINIDADES Y EXPERIENCIAS, SENSACIONES Y SENTIMIENTOS, SATISFACCIONES E INSATISFACCIONES, ESTEREOTIPOS, ROLES, EROTISMO, TWITTERATURA, EVOLUCIONES, INVOLUCIONES Y REVOLUCIONES.

sábado

Under pressure

Play and read: Queen, Under pressure

La presión atmosférica, la presión arterial, la presión laboral, la presión de encontrar la pareja perfecta, la presión social, la presión de tener el cuerpo perfecto... hay tantos temas que nos presionan a ser diferentes de lo que en realidad somos que pareciera que terminamos siendo el resultado de todos esos tiras y aflojes que experimentamos en distintas etapas de la vida. Como la lechuga de aquel mono que se le canta a l@s chic@s, terminamos por gusto o por obligación, "planchaditos y sin una sola arruga" en nuestra personalidad. *  

Sin embargo, no me extenderé aquí sobre las presiones atmosférica, por mucho que nos haga sentir pegados al suelo cuando está por llover e influya hasta en nuestra elección de posición sexual por default en dicho clima; arterial, aunque me canso de pelear con los médicos que intentan prevenir hoy a través de la abstinencia los estragos que el tiempo hará me abstenga yo o no; laboral, por más que terminemos viviendo en el trabajo o viviendo para trabajar en vez de trabajar para vivir; la de la pareja perfecta, porque es un ideal inalcanzable para cualquiera que madure, crezca y siga cambiando desde el momento en que conoció a alguien que fue perfecto para sí en ese instante y nunca más; ni la de tener el cuerpo perfecto, una de mis preferidas, ya que quienes se someten a ella terminan por olvidarse de llenar ese envase perfecto de algún tipo de contenido, por más imperfecto que sea. 

La presión social sí es lo que me concierne, como víctima, victimaria y como opositora. Si bien la misma es ejercida por las masas desde el mismo anonimato que nos critican a algunos personajes de Twitter, y que sí les permite actuar con un impunidad de la que los personajes no disfrutamos, no es tan invisible que no se pueda visibilizar mediante un análisis de esas tensiones que empiezan en el afuera y terminan en nuestras cervicales, en nuestras gargantes, en nuestros riñones y uretras. Sobre todo cuando la presión social sobre la vida del otro se transforma en presión sobre esa porción de la vida del otro que es vida sexual. 

Tun tun tun tu ru ru ru Tun tun tun tu ru ru ru

Y he logrado aislar un fenónemo para el cual todavía no tengo nombre pero que paso a describir: cuando una persona se permite disfrutar sexualmente sin límites, se entrega, acaba, orgasmea, squirtea, grita, araña y se deja llevar completamente... y después de ese encuentro infernal, se supone que esa persona es un@ diabl@ y siempre se espera de ella un infierno. 

Tun tun tun tu ru ru ru Tun tun tun tu ru ru ru 

Si las próximas veces que compartes la cama con la persona con la que en algún momento pudiste soltarte (no entregarte necesariamente) así, generalmente se recibe la respuesta de que en realidad no eres buena cama pero parecías serlo, de que aquella fue una ocasión aislada, pero que se quiere más de aquello y menos de esto (sea esto lo que un@ tenga para dar sexualmente en ese momento). 

Después de este breve ejercicio de (i)lógica, viene el otro de: si una vez te acostaste conmigo, yo ya tengo derechos sobre tu cuerpo y te acostarás conmigo cada vez que lo quiera aunque tú ya no quieras. Aunque eso ya es tema de otra cama y de otro texto. 

Tun tun tun tu ru ru ru Tun tun tun tu ru ru ru

Nos olvidamos que a través del sexual release nos deshacemos no solamente de la tensión sexual sino de todas las otras tensiones que nos aquejan desde otras áreas. Semejante combo hace que abrirse en la sexualidad con otr@s, sea un acto de confianza, si no de fe (según sea Ud. ateo o creyente). 

Se vale no tener ganas un día, haberse ido a dormir con la panza llena y hacer una cucharita, haberse lavado los dientes y no querer dar sexo oral, hacerse mutuamente la paja en vez de penetrarse, un rapidín espontáneo en que uno acabe furiosamente y el otro se quede con todas las ganas, disfrutar una buena sesión de BDSM un día en que ha sido una persona muy mala y no querer volverlo a repetir, tener un hambre animal y posicionarse como un atleta olímpico una noche y la otra quedarse o que se queden tumbad@s en la cama y hagan un misionero... Se vale ser un@ mism@ en la cama, sin tener allí más que placeres, donde fuera de ella hay poco más que presiones y deberes. 

Tun tun tun tu ru ru ru

Disfrutar se disfruta lo que se da con el otro, ese tira y afloje entre lo que disfrutas tú y lo que disfruto yo, casi tanto como se padece ese otro tira y afloje entre la sociedad y el individuo, que produce obligaciones en vez de disfrutes. 

No esperes, porque al esperar algo distinto de lo que hay, presionas. A ti o al otro.

Under pressure! Tun tun tun tu ru ru ru 

*A mi mono le gusta la lechuga, canción infantil